En la comunicación humana, los gestos y movimientos corporales son una parte fundamental del mensaje que transmitimos, incluso más allá de las palabras. Mover las manos mientras se habla es un fenómeno que llama la atención de especialistas en Salud conductual y genera curiosidad sobre lo que puede revelar.
Desde la psicología, los gestos son considerados indicadores de estados internos y actitudes. La observación de estos comportamientos no solo se limita a si suma (o no) a la comunicación verbal, sino que también aporta pistas sobre la personalidad y la manera en que se procesan las ideas.
QUÉ SIGNIFICA HABLAR Y MOVER LAS MANOS SEGÚN LA PSICOLOGÍA
La psicóloga evolutiva y del desarrollo Gillian Forester, de la Universidad de Londres, asegura que los gestos con las manos tienen raíces profundas en nuestra evolución. “Los humanos somos seres muy gestuales”, indicó, y explicó que este comportamiento se remonta a hace unos 500 millones de años, cuando las manos eran fundamentales para alimentarse. La manera en que sujetábamos los alimentos influía en cómo nuestra boca se preparaba para recibirlos, un vínculo que aún persiste en nuestra comunicación actual.
Forester destaca que las áreas cerebrales que controlan las manos y la boca están estrechamente conectadas, lo que ayuda a entender por qué gesticulamos al hablar.
Además, mover las manos mientras hablamos no solo tiene un origen evolutivo, sino que también impacta en cómo nos perciben los demás. Según la revista Forbes, este hábito puede transmitir carisma e interés, haciendo que el mensaje resulte más convincente e impactante para quien lo escucha.