Ozzy Osbourne falleció a los 76 años y se llevó un pedazo de historia de la música, sobre todo del rock y del metal, que no podrá ser ocupado jamás.
El llamado padre del metal murió a raíz de varias afecciones pero sin duda el Parkinson fue la enfermedad que se lo terminó llevando.
"Si me hubieras preguntado tiempo atrás cuánto pensaba durar, te hubiera contestado: ‘¡Voy a estar muerto a los 40!”, le dijo en 2019 a la revista Metal Hammer, y no era para menos.
Con una vida convulsionada entre excesos, Ozzy se convirtió cada vez más en una leyenda viva de la música y así se despidió, a lo grande, con un show que nucleó a los artistas más importantes del rock y el metal en su ciudad natal, Birmingham.
Ahora la gente solo puede dedicarle todo tipo de mensajes en las redes sociales donde es tendencia desde hace varias horas.