Mediante la Resolución 68/2026, el Gobierno formalizó un esquema de desvinculación voluntaria destinado al personal del organismo previsional. La iniciativa, llamada Plan de Retiros de Voluntad Recíproca, tiene como objetivo achicar la dotación de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) a través de acuerdos entre ambas partes.
El programa se basa en salidas consensuadas y no contempla despidos generalizados ni renuncias unilaterales, sino mecanismos pactados entre el trabajador y la entidad.
ASÍ ES EL PLAN DE RETIRO VOLUNTARIO DE ANSES
Para adherirse, es necesario formalizar el acuerdo mediante escritura pública o ante la autoridad laboral correspondiente y luego presentarlo ante el Servicio de Conciliación Laboral Obligatoria (SECLO). Sin la ratificación y homologación de este organismo, el retiro no tendrá validez. Además, el régimen exige contar con un mínimo de dos años de antigüedad y la aprobación definitiva queda en manos de la Administración Nacional de la Seguridad Social.
El acceso no está habilitado para todos los empleados. Quedan excluidos quienes estén procesados o condenados por delitos contra la administración pública, aquellos con sumarios o investigaciones disciplinarias abiertas, quienes ya iniciaron su trámite jubilatorio o presentaron la renuncia, y también los que superen los 62 años al momento de solicitar el beneficio. Tampoco podrán participar quienes mantengan conflictos laborales judicializados sin resolver.
En el caso de trabajadores con cargos sindicales, solo podrán incorporarse si previamente renuncian a su función y a la tutela gremial, debiendo acreditarlo ante el área correspondiente. El plazo para solicitar el ingreso al programa se extiende hasta el 5 de abril de 2026 inclusive, mientras que quienes se encuentren de licencia podrán postergar la firma hasta finalizarla.
En relación con el monto a percibir, la compensación se calcula según la antigüedad: equivale al 90% de un salario bruto por cada año trabajado, o fracción mayor a tres meses, tomando como base los conceptos habituales. El beneficio tiene un tope de 24 sueldos brutos y no podrá superar los $80 millones en un único pago.
Si el monto excede ese límite, se abonará en dos cuotas mensuales, iguales y consecutivas. En condiciones normales, el pago se realiza en una sola vez. La decisión final sobre cada solicitud —ya sea su aprobación o rechazo— dependerá de la evaluación de la administración del organismo previsional.