La fórmula es la siguiente: cualquier dato que pueda venderse como algo positivo es mérito exclusivo de este gobierno, pero cualquier cosa negativa es sin duda responsabilidad de los que estuvieron antes.
Así nadie puede decir que el gobierno es malo porque las cosas negativas forman parte de la herencia, aunque el ministro de Economía sea el mayor endeudador del mundo con el FMI y que los libertarios gobiernan desde diciembre de 2023.
A pesar de las miles de promesas de inversiones que ha anunciado el presidente y su ministro por el momento todo queda en la zona de promesas y la Argentina fue el país de la región que menos inversiones extranjeras recibió durante el último año, todo culpa de los K, claro.