Con la llegada de las fiestas este comerciante había comprado mercadería extra para satisfacer la demanda de sus clientes. Pero el corte de luz arruinó sus planes y tuvo que tirar más de 30 kilos de pescado, lo que representan unos 250 mil pesos que nadie le va a reponer.
Pero además el hombre mostró que paga 700 mil pesos mensuales por un servicio que no recibe y que cuando llama le contesta una máquina que solo le da un número de reclamo. Como si esto fuera poco el ENRE, que es el encargado de auditar a las empresas, tampoco hace nada.
El comerciante le envió un mensaje directo al presidente Javier Milei en el que advirtió que estaban pensando en cortar la autopista a modo de protesta y lo desafió a que le enviaran el operativo antipiquetes.
La cosa se está calentando mientras el gobierno insiste en que todo está bien… hasta que estalle.