Si bien no se pudo ganar, la Selección Argentina tiene el amor incondicional del pueblo que se volcó a las calles a lo largo y ancho del país para saltar y cantar con los colores celeste y blanco y aunados por un sentimiento.
Primero fue en las redes y después en las calles, en cada cruce de avenidas de cada pueblo y cada barrio de la Ciudad de Buenos Aires la gente salió a dejar en claro su amor por la selección y la admiración por el esfuerzo.
Las redes apenas pueden mostrar una parte de lo que significa salir a celebrar un subcampeonato más que digno.