Si no son sus insultos, estratégicamente diseñados para hacer foco en alguna celebridad y desviar la atención, son sus idas y vueltas con los perros.
Javier Milei y su ejército de trolls en las redes sociales suelen enturbiar el aire con maniobras distractivas que tienen a todo el país hablando de temas irrelevantes, como el precio de las empanadas.
Carla Czudnowsky se hartó de este juego y apuntó más alto.