No hay nada más fácil que convencer a aquellos que quieren ser convencidos, por eso los periodistas afines al gobierno buscan argumentaciones verosímiles para tapar cualquier acusación que le caiga al gobierno.
La máquina de humo la manejan los periodistas de los medios hegemónicos, quienes saben accionar en los botones apropiados para que sus televidentes compren sin discutir aquello que escuchan.
Esta vez le tocó a Nicolás Wiñazki realizar la tarea de ensuciar la cancha y distraer a quienes siguen con cierta distancia el escándalo de las coimas en el Senado en el cual está envuelto Edgardo Kueider, detenido en Paraguay por ingresar dinero sin declarar.
El objetivo es generar confusión y para eso nada mejor que lanzar una doble acusación, ensuciando a la oposición, al acusarla de ser la que aportó el dinero para la coima.