Momentos de locura y tensión se vivieron en este local gastronómico, cuando una de sus empleadas protagonizó una escena propia de la película Relatos Salvajes.
La joven se cansó de reclamar por el pago de horas extra y tomó una decisión muy drástica: empezó a romper todo adentro del local.
Jennifer, de 18 años, trabajaba desde hacía 4 meses en el comercio, que funciona como buffet de una facultad marplatense.
Pero antes de renunciar, puso una cámara y grabó su ataque de ira al romper toda la vajilla del lugar, mientras le gritaba: “Ahora sí denunciame".