Sin dudas es la sorpresa de un mercado de pases que parecía encaminarse a un cierre sin novedades importantes.
Bastó que se anunciara que River había adquirido a Kendry Páez -a préstamo por 18 meses con permiso de repesca para el Chelsea cada seis meses- para que se agitara el avispero.
El talentoso ecuatoriano arribó este viernes a Buenos Aires donde lo esperaba el hombre fuerte de la seguridad del plantel riverplatense -y los móviles de la prensa- para llevarlo a hacerse la revisión médica en la Clínica Rossi y de allí directo a Ezeiza para sumarse al plantel de Gallardo.