Antes de las ocho de la mañana, organizaciones sociales que llegaron al Congreso y a la zona del Obelisco para manifestarse en el Congreso contra la Reforma Laboral fueron reprimidos por la Policía de la Ciudad.
El operativo anti-piquetes dispuesto por el Gobierno llenó de tensión y violencia el centro porteño, cuando evitó que los manifestantes cortaran la avenida Corrientes.
El maltrato de las fuerzas hacia los trabajadores consistió en empujones, patadas, gas pimienta y hasta balas de goma.
LA COBERTURA DE C5N
El momento en que comenzó la represión.
La concentración será en el Congreso, con el fin de realizar la vigilia del debate de la reforma laboral. En medio de la represión policial, los oficiales acorralaron a varios de los manifestantes y docentes presentes en la protesta.
Con el correr de los minutos, la presencia policial se reforzó y se apostó en los puntos más calientes de la protesta, incluso con doble cordón para contener a los manifestantes, que circularon hacia el sentido sur, dejando la zona del Obelisco quede liberada.
Los legisladores Nicolás del Caño y Myriam Bregman, debieron acercarse a los oficiales para negociar con la Policía y que se respete el derecho a la protesta.