Desde sus primeros años, el empresario y figura pública, Ricardo Fort, se distinguió por su presencia física y estilo llamativo. Con el paso del tiempo, su apariencia sufrió transformaciones radicales que lo llevaron a convertirse en una figura emblemática (y polémica) del espectáculo argentino.
Fort se sometió a más de veinte cirugías plásticas que afectaron distintas partes de su rostro y cuerpo: cambió la estructura de su nariz, proyectó su quijada, realzó pómulos y labios, remodeló su torso y hasta recurrió a un implante en los talones para ganar estatura. En redes sociales y publicaciones recientes, se pueden comparar fotos inéditas de sus primeros años con su imagen posterior.
CÓMO FUE LA TRANSFORMACIÓN DE RICARDO FORT DURANTE SU CARRERA
Gracias a las redes sociales y a la circulación de imágenes de archivo, hoy es posible ver el contraste entre la juventud de Ricardo Fort y las transformaciones que dejaron sus múltiples cirugías estéticas.
En el marco de un nuevo aniversario de su nacimiento, su hijo Felipe Fort habló con la revista Gente sobre la huella que su padre sigue dejando en su vida. “Ricky es una inspiración para mí”, afirmó, aunque destacó que lleva un estilo de vida muy distinto, más reservado y alejado de la exposición mediática.
A pesar de esta diferencia, Felipe tiene claro su propósito: continuar el legado familiar liderando la empresa Felfort, con nuevos proyectos en mente. Entre ellos, planea relanzar las emblemáticas monedas de chocolate, esta vez con el rostro de Ricardo Fort, como un homenaje que conecte la figura del mediático empresario con el presente de una marca que marcó generaciones en la Argentina.