Aunque cada vez resulta más escandalosa la defensa cerrada del presidente a su corrupto jefe de gabinete, y algunos ya explican que en realidad Adorni no tiene la capacidad intelectual para ocupar el cargo que ocupa, parece que será el Congreso el que toma la decisión que Milei no se anima a tomar.
Ante la inacción presidencial y el hartazgo del pueblo será el Congreso el que debatirá la moción de censura con la que podrían remover a Adorni de su cargo.
El punto es que si esto sucediera claramente se fortalecería la democracia pero se debilitaría el gobierno.
Por el momento, según Jorge Pizarro, la salida alternativa es mandar a Adorni a algún consulado, ya que esto no necesitaría el acuerdo del Senado y seguirían protegiendo a un delincuente confeso.