Javier Milei visitó el Chaco. No para inaugurar una escuela ni una universidad, ni una ruta ni un hospital sino un templo evangélico donde durante su discurso habló en contra de la Justicia Social como si eso tuviera alguna relación con la religión, cuando en realidad la excede.
Antonio Aracre parece no saber qué hacer para congraciarse con el Presidente y eso quedó demostrado cuando en realidad terminó enredándose en su propio discurso y terminó defendiendo “la trampa” de la justicia social.