Sabrina Russo es la enfermera, de 46 años, que denunció por violencia de género al sacerdote Rodrigo Enrique Vázquez, con quien había iniciado una relación sentimental. Según Sabrina, pasó de buscar contención espiritual a vivir un calvario de celos, control, hostigamiento y agresiones.
La denuncia, radicada en la Comisaría de la Mujer y la Familia, derivó en un allanamiento en la vivienda parroquial del acusado, una iglesia ubicada en el barrio Santa Julia, donde la Policía incautó dos pistolas calibre 9 mm, un revólver calibre 22 y 196 municiones.
“Ni yo ni ninguna persona debemos sufrir este tipo de situaciones”, expresó la víctima que pidió que el cura no continúe ejerciendo como sacerdote.
El caso quedó en manos de la UFI N° 4, que avanza con la investigación por violencia de género y tenencia ilegal de armas de guerra y también está siendo investigado directamente en el Vaticano. Russo cuenta con custodia permanente por orden judicial.