"Es un dato que los brasileros venían de la selva, revisen la historia" insistió como si no le hubiera dado ya demasiados disgustos la teoría que ahora le atribuyó a Julio Cortazar.
Haciendo una voltereta dialéctica el exmandatario se atrincheró en la historia para hacer un inverosímil recorrido de la sabana africana hasta las costas sudamericanas.
Sin haber comprendido del todo que en el piso de Blender hacían lo posible por aguantar la risa, Alberto volvió a pisar el palito.