Otra muestra más de la indignación selectiva, quedó al descubierto tras la terrible fiesta que organizó este genocida condenado por delitos de lesa humanidad en su casa.
Se trata de Jorge Olivera, oficial de inteligencia durante la última Dictadura Cívico Militar, a quien decenas de testimonios lo identificaron como secuestrador y torturador. Sobrevivientes también contaron que se jactaba de haber violado a Marie Anne Erize, la modelo francesa que solía ser tapa de revistas.
A pesar de haber sido protagonista de varias fugas de la justicia desde su primera condena a perpetua, hace algunos años lo beneficiaron con la prisión domiciliaria supuestamente por cuestiones humanitarias.
En las últimas horas se conoció la mega fiesta que hizo en su casa para festejar los 50 años de casado con su esposa, sin dar ningún tipo de aviso al tribunal, con unas 60 personas invitadas y con el show especial de Palito Ortega: evidentemente no reparó en gastos.
Mientras algunos periodistas afines al gobierno se indignan porque la expresidenta salga al balcón a saludar al pueblo, Olivera disfrutó de un evento masivo junto a su esposa, donde incluso se brindó "en nombre de la libertad".