Claramente hay un componente cultural en el hecho de que los argentinos sigan recurriendo a la compra de dólares como modo de ahorro, sobre todo cuando en realidad es más conveniente y más rentable invertir en plazos fijos.
Pero el ministro Luis Toto Caputo, que tiene la mayor parte de su fortuna en el exterior del país, le rogó a los ciudadanos que vuelquen esos dólares en el sistema financiero argentino, pero claramente la mayoría no confía ni en el ministro ni en el modelo y en un año se compraron 52 mil millones de dólares.
Para hacer un paralelismo es el número de dólares comprados más alto desde 2019.