1,5 kilómetros de playa, 238 habitaciones y la piscina más grande de la isla: así es Sugar Beach, el resort imprescindible para tu visita a Mauricio.
Un resort de estilo colonial a pie de la playa de Flic-en-Flac, que reinterpreta la herencia de las antiguas mansiones con un lenguaje contemporáneo y muy luminoso.Alberga la piscina más grande de Mauricio, de 2.000 m², integrada entre vegetación tropical. 238 habitaciones y suites, tres espacios gastronómicos, GLOW Spa propio y una agenda cuidada de experiencias confirman su lugar como uno de los hoteles más atractivcos del Índico.
En la costa oeste de Mauricio, donde el sol cae sobre la playa de Flic-en-Flac, se levanta Sugar Beach, uno de los resorts cinco estrellas más reconocibles del grupo Sunlife Resorts. A lo largo de 1,5 kilómetros de arena blanca, Sugar Beach despliega un mapa de espacios pensados para que cada huésped encuentre su propio ritmo. 238 habitaciones y suites con vistas al Índico o a los jardines, dos piscinas infinitas, GLOW Spa, gimnasio y una propuesta gastronómica con personalidad propia componen un resort que funciona tan bien para familias como para parejas, viajeros wellness o quienes simplemente buscan unos días sin agenda.
Sugar Beach cuenta con dos piscinas, cada una con su propio carácter. La principal, de 2.000 m², es la más grande de toda la isla: una superficie azul que se extiende entre buganvillas y palmeras, con un punto de vibración social y familiar. Las hamacas alrededor, las terrazas con sombra y la cercanía del bar marcan el tono.
A un minuto a pie, en el South Village, espera la segunda piscina, de tipo infinity, donde el agua parece prolongarse en el horizonte hasta confundirse con el océano. Más íntima, más callada, es el rincón natural para quienes viajan en pareja o quieren leer sin más banda sonora que el oleaje.
Las habitaciones de Sugar Beach apuestan por una sobriedad muy estudiada. Tonos arena, blancos, maderas claras y una paleta cromática que se deja influir por el entorno: la playa fuera, los jardines, el cielo. Balcones privados y grandes ventanales convierten la luz en uno de los materiales del diseño y desdibujan, casi sin querer, la frontera entre dentro y fuera.
El hotel ofrece distintas categorías —desde habitaciones dobles hasta suites familiares y villas frente al mar— para adaptarse al tipo de viaje y al número de viajeros.
La cocina de Sugar Beach se reparte en espacios bien diferenciados, cada uno con un guion propio: Buddha-Bar Beach, con marisco fresco y una carta de sushi que figura entre las mejores de la isla, pone el tono cosmopolita. Le Patio, el espacio principal, ofrece buffet diario con un recorrido por las cocinas del mundo, ideal para días en familia.
Y luego está Maré Maré Beach Restaurant, la propuesta más singular: reconvertido en restaurante pop-up, cada año reinventa su carta de la mano de un chef invitado. En 2026, el menú lleva la firma del sudafricano Reuben Riffel, que ha cocinado para figuras como Denzel Washington o Sean Connery, con una cocina inspirada en los braais sudafricanos y servida, literalmente, a pie de playa.
El GLOW Spa, concepto desarrollado por Sunlife, es una de las grandes señas de identidad del hotel. Su propuesta se aleja del esquema importado del spa internacional para apoyarse en lo local: ingredientes de la isla, rituales con raíces culturales y una estética muy ligada al entorno.
Cuenta con piscina climatizada en el hammam, cabinas individuales y dobles y una carta extensa de tratamientos. Destacan dos: el ritual “Viaje cósmico”, una sesión multisensorial con aceites esenciales y cuarzos, y la terapia de luz roja, una técnica no invasiva orientada a estimular el colágeno.
Además, para quienes mantienen rutina deportiva incluso en vacaciones, el hotel dispone de un centro de fitness de 300 m² completamente equipado.
Gracias a la iniciativa de Sunlife, Come Alive, los huéspedes de Sugar Beach pueden disfrutar de una selección exclusiva de experiencias de ocio y bienestar diseñadas para garantizar una estancia inolvidable: desde clases de baile, pasando portalleres de creación de perfumes y partidos de croquet frente al mar, hasta noches de cine al aire libre y la experiencia Beauty Bubble, un santuario transparente inmerso en la naturaleza.
Además, el hotel es el trampolín perfecto para lanzarse de lleno a la aventura. Kayak, snorkel, windsurf y paddle surfson solo algunos de los deportes acuáticos que ofrece el resort.
El resort es un destino ideal para familias, con alojamiento y comidas gratuitas para niños menores de 12 años, acceso gratuito al club infantil y juvenil del resort, y una variedad de actividades para todas las edades.
La entrada Sugar Beach, el resort en Mauricio se publicó primero en KOAX Magazine.
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