INTO THE HORSESCAPE (Hacia el paisaje ecuestre) es una colección metonímica. El caballo en sí apenas se ve, pero su simbolismo está presente en cada pieza, llegando incluso, en ocasiones, a adquirir un carácter metafórico».Pierre Hardy, director creativo de joyería de Hermès.
Todo comienza con una línea. Una tensión inicial y suave, como una caricia sobre la piel. La joyería nace de este gesto inicial: un diseño que busca su propósito antes que su esplendor, una forma que encuentra su identidad antes de brillar. En esta novena colección de alta joyería, las líneas exploran la esencia del movimiento, alejándose de la piel solo para volver a ella una vez más.
El caballo hace su entrada. Presente, pero invisible. Activo, pero discreto. Una emanación difusa, una energía contenida, un suave aliento que impregna el material.
Esta resonancia se percibe en la curva de un bocado de caballo alargado que revela una esmeralda intensa, en el impulso envolvente de un lazo de diamantes de talla baguette, en el rigor estructurado de un estribo o en la fuerza silenciosa de un clavo de herrero —engastado en pavé de diamantes y realzado con excepcionales piedras centrales—. Juntos, estos diversos fragmentos permiten que se desarrolle una historia. Una narrativa fluida, rica en digresiones y ritmos palpitantes.
El objeto utilitario ya no se define por su función principal y entra en un universo de sentidos. La mecánica pasa a un segundo plano, el cierre desaparece y los sistemas se convierten en gestos. Las formas siguen los contornos del cuerpo —a veces flexibles, a veces arquitectónicas, siempre armoniosas— a través de proezas de artesanía, como las virtuosas articulaciones que se encuentran en una pieza de joyería corporal.
Las formas —al principio más arriesgadas— se vuelven más refinadas, revelando piedras de dimensiones excepcionales. Las líneas se trazan tensas antes de ceder. Las joyas cobran vida. Rodean y luego liberan. Al igual que el caballo, que a la vez sostiene y transporta.
Los colores susurran. Los negros profundos del jade o de la piedra tahitiana evocan el brillo de los cascos de los caballos y la densidad del material. Las armonías sensuales del oro rosa y el diamante marrón evocan la calidez del pelaje de un caballo. El oro blanco y el oro rosa, íntegramente engastados en pavé, trascienden el contraste y se convierten en luces que se llevan como una presencia. El engaste en pavé se convierte en un material en sí mismo.
Las noventa piezas de esta colección trazan un reino sensorial. Un paisaje interior entrelazado con mitos y leyendas, gestos consagrados por el tiempo y visiones contemporáneas. Un viaje hacia horizontes abiertos, donde cada gema —a veces oculta— marca un ritmo y crea instantes en los que el tiempo mismo se detiene.
En esta representación del caballo, la preciosidad captura esencias, esculpiendo formas con un gesto lento y preciso antes de entregarse al movimiento del cuerpo mientras los materiales cobran vida… Y la joyería se hace tangible.
«Cuento de forma implícita la historia de Hermès, su relación con el tiempo y los materiales, antes de recurrir a la imaginación para transformarlos en un adorno».
Fotografía
Julien Martinez Leclerc Guido Mocafico
La entrada INTO THE HORSESCAPE (Hacia el paisaje ecuestre) x Hermés se publicó primero en KOAX Magazine.
Fuente: https://koaxmagazine.com/into-the-horsescape-hacia-el-paisaje-ecuestre-x-hermes/