Al menos 22 policías yemeníes murieron y decenas de personas resultaron heridas en un bombardeo lanzado por la aviación de la coalición árabe en la sede principal de la Policía, en el centro de la capital Sanaá.
Los cadáveres hallados por los equipos de rescate llevaban puesto el uniforme de la policía o pijamas, ya que el bombardeo provocó el derrumbe del techo de los dormitorios de los agentes, informó la agencia de noticias EFE.
Los equipos de rescate siguen intentando levantar el techo de hormigón de los dormitorios de la sede policial, situada en la calle Al Adl.
Los heridos fueron trasladados a hospitales cercanos.
Sanaá, en manos de los rebeldes hutíes desde septiembre de 2014, es blanco frecuente de bombardeos de la alianza militar encabezada por Arabia Saudita, que inició su ofensiva en marzo pasado.
Desde entonces, Yemen es escenario de un conflicto que causó cerca de 6.000 muertos y hundió al país en una grave crisis humanitaria, según datos de la ONU.
A finales de marzo de 2014 y tras el triunfo del movimiento rebelde hutí sobre gran parte del país más pobre del mundo árabe, Arabia Saudita, uno de los más férreos aliados de Estados Unidos en Medio Oriente, armó una coalición de 10 Estados árabes para restituir al presidente reconocido por la comunidad internacional, Abd Rabbuh Mansur al-Hadi.
Desde entonces los bombardeos aéreos de la coalición regional y los combates en el terreno entre los rebeldes hutíes y sus aliados, y las tribus y las milicias pro Hadi convirtieron a gran parte del país en un campo de batalla, con miles de muertos civiles y ciudades antiguas destruidas.
Además, milicias islamistas radicales, como Al Qaeda y el Estado Islámico, ganaron fuerza en el terreno, alimentados por el caos, la violencia y la desesperación.