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Una nena de 5 sobrevivió a una masacre femicida en la que murieron su madre y su hermana

Las tres fueron atacadas a tiros por la pareja de la mujer, un policía. El hombre disparó trece veces contra las víctimas, que estaban arrodilladas.

Sara, una nena de cinco años, fue la única sobreviviente de una masacre cometida por su padrastro policía en su casa de la localidad de Río Verde, en el estado de Goais, Brasil. El hombre asesinó de 13 tiros a su pareja, Elaine Barbosa de Sousa, y su hijastra de tres años, Ágatha Maria.

Frank Bonifacio, expareja de Elaine y padre de las nenas, dijo que Sara sobrevivió de milagro a los disparos. El proyectil le atravesó el brazo, la pierna y la ingle, y ahora ella se recupera en su casa. “Dios la ayudó”, declaró.

“Sara salió del hospital y preguntó: ‘¿Dónde está mami? Llevá a mamá al hospital, mi hermana también’. Es muy triste”, dijo Frank.

Por el crimen fue detenido el policía militar Rafael Martins Mendonça, de 32 años.

Cómo fue el doble femicidio

El crimen ocurrió el miércoles a la noche en medio de una discusión y el policía militar fue detenido poco después.

Según el jefe de policía Adelson Candeo, Elaine Barbosa estaba de rodillas y trató de protegerse de los disparos cuando fue asesinada junto con su hija.

Candeo detalló que la mujer recibió ocho disparos y su hija, de 3 años, cinco. Uno de los tiros fue el que también hirió a Sara.

Según las pericias, la mujer “estaba de rodillas pidiéndole que dejara de disparar. Lo más probable es que cuando empezó a disparar, ella levantó el brazo y recibió varios tiros en el brazo. Son claramente lesiones defensivas”.

“Cuando una persona está de pie y disparás, los disparos atraviesan el cuerpo y golpean la pared. En su caso, todos los disparos fueron al suelo. Recibió ocho tiros y los ocho proyectiles atravesaron su cuerpo y se fueron al suelo”, explicó Candeo.

Tras cometer el crimen, Martins Mendonça llamó a un amigo policía, diciendo que “había hecho algo estúpido” y que se iba a suicidar.

El hombre acudió enseguida junto a su esposa, enfermera.

Cuando llegó, el amigo de Martins Mendonça lo vio “agitado” y con una pistola en la cintura. Logró sujetar al oficial y quitarle el arma.

La enfermera luego entró en la casa y vio que Elaine y Ágatha ya estaban muertas. Encontró a Sara y llamó a una ambulancia. La niña fue trasladada de urgencia al Hospital Pediátrico de Río Verde.

Cuando la Policía llegó al lugar, encontraron a Martins Mendonça tirado en el piso, junto a los cuerpos.

Según el sitio g1, el hombre se encuentra detenido preventivamente en un penal militar mientras avanza la investigación.

Las autoridades informaron que Martins Mendonça sufría de problemas psicológicos, por los que lo habían sacado de la calle y se dedicaba a realizar tareas administrativas.

Según el informe del incidente, el crimen no fue cometido con su arma de servicio, sino con una de las dos armas que había comprado de forma privada y tenía en su casa.

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