Trump dijo ante una pregunta de ABC que la forma de evitar una mayor ofensiva de Estados Unidos es que Nicolás Maduro deje de enviar drogas y prisioneros hacia el país. El presidente respondió así en la salida de la Casa Blanca, poco antes de emprender viaje hacia el Reino Unido, y lo hizo horas antes de confirmar un segundo ataque en dos semanas contra una embarcación venezolana en aguas internacionales del Caribe . La operación, según explicó, se dirigió contra una lancha que transportaba cocaína y fentanilo con destino a EE.UU. y se saldó con la muerte de tres tripulantes.«Bueno, que deje de enviar drogas a Estados Unidos . Que deje de enviar drogas a Estados Unidos. No es que haya tres barcos, ni dos, prácticamente ninguno. El problema es que hay muy pocos barcos en el agua. No hay muchos barcos, no me imagino por qué. Ni siquiera… nada. Nadie quiere salir a pescar, nadie quiere ir a ninguna parte. Es una de esas cosas. Pero le diría, muy claramente: deje de enviar a su gente, a sus prisioneros, aquí . Los estaban mandando. Ya lo han hecho. Y hubo un mes entero en el que no entró nadie. Eso es lo que me gustaría, cero», afirmó Trump al ser preguntado por ABC.Noticia Relacionada estandar Si Trump no descarta nuevos ataques en Venezuela y acusa a Maduro de robarse las elecciones David Alandete El presidente defendió la serie de bombardeos contra embarcaciones venezolanas en el Caribe, vinculándolos al narcotráfico y al Tren de Aragua, en medio de una escalada militar que Caracas denuncia como una amenaza de cambio de régimenEl mandatario enmarcó estas acciones dentro de una estrategia de «mano dura» contra el narcotráfico venezolano, al que definió como «un arma mortal que envenena a los estadounidenses» y como «una amenaza directa para la seguridad nacional». Según dijo, las drogas y las bandas procedentes de Venezuela, en particular el Tren de Aragua , han tenido «consecuencias devastadoras en nuestras comunidades durante décadas». Trump acusó además a Maduro de excarcelar a miembros de esa organización criminal y de enviarlos hacia territorio estadounidense: «No nos gusta lo que Venezuela nos está enviando, ya sean drogas o miembros de pandillas. No nos gusta en absoluto».La tensión se ha intensificado en septiembre con tres incidentes distintos. El primero ocurrió el 1 de septiembre, cuando aviones de la Armada hundieron una lancha en el sur del Caribe y mataron a 11 ocupantes. El segundo, confirmado este lunes, fue el ataque a otra embarcación venezolana con tres tripulantes muertos. Y el tercero se produjo el viernes pasado, cuando el destructor USS Jason Dunham interceptó durante ocho horas una barcaza pesquera venezolana con nueve tripulantes a bordo. Caracas denunció esa acción como «ilegal y hostil», asegurando que 18 agentes armados abordaron la nave y la «ocuparon» en aguas de su zona económica exclusiva. El Ministerio de Exteriores venezolano la calificó de «provocación directa» y acusó a Washington de «buscar un incidente para justificar la escalada de guerra en el Caribe con el objetivo de un cambio de régimen».Trump, sin embargo, rechazó de plano la versión de Caracas y aseguró que hay pruebas claras del tráfico de drogas. «Todo lo que tienen que hacer es mirar la carga que quedó esparcida por el océano. Grandes bolsas de cocaína y fentanilo por todas partes. Ya no hay barcos en el océano… no hay embarcaciones. Me pregunto por qué. Es decir, no están entrando drogas. Probablemente también hemos detenido a algunos pescadores. Para ser sincero, si yo fuera pescador, tampoco querría salir a pescar. Quizá piensan: «A lo mejor creen que tengo drogas abajo».El despliegue militar estadounidense en el Caribe se ha reforzado con la llegada de cinco cazas F-35 a la base de Ceiba, en Puerto Rico, y un avión de transporte estratégico C-5. En el mar operan ocho buques de guerra equipados con misiles, un submarino nuclear y el buque de asalto anfibio USS Iwo Jima, que transporta a cientos de marines. Washington presenta la misión como parte de la lucha contra el narcotráfico , mientras que Caracas la califica como una amenaza directa de intervención militar .Con este escenario, Trump sitúa en manos de Maduro la posibilidad de frenar la ofensiva: «Si dejan de enviar drogas y prisioneros a Estados Unidos, no habrá necesidad de más ataques», resumió el presidente antes de subir al helicóptero rumbo al Reino Unido .