En vísperas de la Nochebuena, Papá Noel empezó a aparecer en los lugares más inusuales. En esta ocasión se lo vio en el Acuario de París, donde se sumergió con los más diversos animales acuáticos para sorpresa de los turistas que visitaron la atracción de la capital francesa.
Los niños quedaron encantados y lo saludaron con entusiasmo. Debido al vidrio, nadie pudo hacer pedidos pero todos aprovecharon para llevarse a casa una buena foto.