El discurso ante la Asamblea General de la ONU del primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu , fue, como se esperaba, combativo, desafiante y polémico. El líder israelí defendió las operaciones militares de su Ejército en Gaza, entre denuncias generalizadas de los abusos contra la población por parte de la gran mayoría de la comunidad internacional, con acusaciones que van de la «atrocidad» y la «masacre» al genocidio.«Los palestinos no creen en la solución de los estados. Ellos no quieren un Estado Palestino, pero no quieren estar al lado de Israel. Cada vez que se les da un territorio lo utilizan para atacarnos. Ellos tenían un territorio en Gaza y nos atacaron una y otra vez. Esta es la verdad que incomoda», ha apuntado Netanyahu. «Deben de saber que el Estado de Palestinalo usan los terroristas para atacarnos», ha insistido el primer ministro israelí.Pero fue polémico no solo por sus palabras, también por la reacción de parte de los asistentes. Decenas de delegaciones mostraron su rechazo a Netanyahu y a la política de Israel en Gaza con un boicot. La delegación española se sumó a quienes boicotearon la presencia de Netanyahu en el gran cónclave anual de la comunidad internacional, después de la cascada de acusaciones contra el primer ministro israelí expresadas esta semana por Pedro Sánchez durante su paso por Nueva York, donde la ONU tiene su sede .Noticia Relacionada estandar Si Trump dice Israel no anexionará Cisjordania: «No lo permitiré» Javier Ansorena «Ya es suficiente, es momento de parar», añadió Trump, que ha iniciado esta semana un esfuerzo para diseñar un plan de paz para la guerra en GazaFuentes oficiales del Ministerio de Exteriores de España confirmaron a este periódico que «la delegación española no asistió» . Otras delegaciones pusieron de manifiesto su rechazo de forma más evidente: estaban en la sala de plenos de la Asamblea General y, tras entrar Netanyahu, se levantaron y se fueron, mientras sonaban algunos aplausos y algunos abucheos a esta decisión.