La decisión israelí de aprobar la construcción de nuevas viviendas en asentamientos rompe con la tendencia de los últimos dos años, en los que el gobierno se limitó a legalizar construcciones ilegales o a aprobar planes de obras en determinadas áreas en conflicto judicial.
Dicho freno estuvo vinculado a la intención del gobierno de frenar las condenas internacionales o resoluciones como la aprobada la semana pasada por la Unión Europea (UE), que obliga a que todos los acuerdos con Israel "tienen que indicar de forma inequívoca y explícita su no aplicación a los territorios ocupados por Israel en 1967".
Las nuevas viviendas aprobadas por el comité de Planificación y Construcción de la Administración Civil israelí serán construidas en las colonias de Etz Efraim (cercana a Ariel, la colonia más grande de Cisjordania), Rachelim, Carmel (en el sur de Hebrón) y en Alon Shvut, en el bloque de asentamientos de Gush Etzion, al sur de Belén, informó la agencia de noticias EFE.
Asimismo, las autoridades de Jerusalén aprobaron la construcción de 891 casas en la colonia de Guilo, en Jerusalén Este, cuyo proceso de legalización iniciado hace tres años, estaba paralizado.