La confirmación de la muerte de Pau Pérez, un joven que vivió en varios países, entre ellos Argentina, elevó a 15 la cantidad de personas fallecidas durante los ataques de Barcelona y Cambrils, a los que se suman la muerte a manos de la Policía de cinco atacantes abatidos en esta última localidad costera.
Entre las víctimas se encuentran seis personas de nacionalidad española, una de ellas con doble nacionalidad española y argentina, tres tienen nacionalidad italiana; otras dos portuguesa, una belga, una estadounidense, una canadiense y otra doble nacionalidad australiana y británica.
La investigación de los atentados sigue la hipótesis de que los ataques en Barcelona y Cambrils fueron obra de una célula yihadista integrada por al menos 12 personas y liderada por el imán de Ripoll, Abdelbaki Es Satty, quien también está prófugo.