El primer ministro portugués, Luís Montenegro , reafirmó este jueves en el Parlamento la línea de su Gobierno de avanzar con una política de inmigración basada en la regulación y el humanismo. «Sin puertas ni abiertas de par en par ni cerradas con llave», subrayó en su primera intervención en el Debate de la Nación. El día anterior, el Ejecutivo socialdemócrata aprobó alteraciones a las leyes de inmigración y nacionalidad, con los votos a favor del partido de derecha radical Chega.Montenegro quiso dejar claro que la creación de una Unidad Nacional de Extranjería y Fronteras dentro de la Policía de Seguridad Pública es una propuesta del Gobierno. Durante las últimas semanas, la oposición de izquierda ha acusado a Montenegro de ceder a las presiones por parte de Chega , cuyos votos a favor fueron fundamentales para aprobar las alteraciones.Además, el primer ministro luso defendió la reciente reforma de la Ley de Nacionalidad , que busca garantizar que la ciudadanía portuguesa solo sea concedida a quienes se integren realmente en el país: «Aquellos inmigrantes que hablen nuestra lengua, vivan nuestra cultura y elijan Portugal como su patria». Montenegro concluyó su intervención tendiendo la mano a la oposición, en particular al Partido Socialista (PS). «Pueden y deben contribuir en política migratoria, en vez de atrincherarse en una negación ideológica», afirmó.[HABRÁ AMPLIACIÓN]