Un proyecto liderado por científicos de la Agencia Espacial Europea estudia la posibilidad de construir carreteras en la Luna. La singular iniciativa se debe a que el polvo lunar es ultrafino, abrasivo y pegajoso, lo que provoca la obstrucción de equipos y la erosión de los trajes espaciales. Para evitar que el polvo afecte los dispositivos lunares, los especialistas buscan crear superficies aptas para circular.