Un colapso que generó anoche un corte de luz de más de dos horas volvió a dejar en evidencia el servicio ineficiente que prestan la DPEC y Transnea, a pesar de los incesantes tarifazos que los usuarios pagan desde hace 26 meses.
Gran parte de la Capital de Corrientes y varias localidades del interior provincial quedaron a oscuras con un corte de luz que comenzó a las 19.40 y terminó a las 22.04, cuando se restableció el servicio.
Lo grave es que los tarifazos continúan sin que en Corrientes exista un plan de inversiones para evitar cortes, es decir, ni la Provincia ni la Nación dan cuenta de un fondo especial que se ejecute para dotar al sistema de mayor capacidad en la distribución y trasformación de la energía.
El corte fue un colapso en las estaciones transformadoras de Costanera y de Sarmiento. Pese a que ya pasaron los meses de verano, los cortes continúan siendo prolongados en distintos barrios de la Capital y, sobre todo, en el interior provincial donde semana a semana la gente tiene interrupciones por fallas en la distribución con los transformadores más pequeños.
Los correntinos sufrieron así anoche, de 4 de abril, otro prolongado colapso que provoca el rebrote del enojo generalizado contra la empresa distribuidora porque, además de no prestar un servicio adecuado, los cortes se siguen produciendo en medio de los tarifazos que los usuarios deben afrontar todos los meses.
La energía eléctrica subió en Corrientes más de un 400 por ciento en los últimos 26 meses, en medio de las medidas que tomó el Gobierno de Mauricio Macri para elevar el costo de la electricidad que les vende a las provincias.
Estos cortes y tarifazos tienen relación con lo que el propio gobernador Gustavo Valdés dijo en dos oportunidades cuando criticó al ministro de Energía de la Nación, Juan José Aranguren, al sostener que “a Corrientes le fue mal” con ese funcionario.
Justamente, el martes pasado el mandatario correntino dijo que le pedirá este jueves al presidente Mauricio Macri que le canjee a Corrientes energía por regalías de Yacyretá: en vez de que la Nación le transfiera dinero por regalías pretende que le entregue energía por ese concepto con el objetivo de mermar los tarifazos.
Pero se sabe que esas pretensiones están lejos de seducir a Aranguren, quien viene quitando subsidios nacionales para colocar el costo de todos los recursos energéticos a precios internacionales.