Desde octubre sufren por una obstrucción en una de las cámaras sépticas del Monoblock 47. Constantemente tienen agua en la vereda y gran parte de la planta baja del edificio. Aguas de Corrientes les dijo que los propietarios deben hacerse cargo del arreglo.
Un grupo de vecinos del barrio 536 Viviendas dialogó con época y mostraron su enfado por tener que vivir con un olor nauseabundo en la puerta de sus casas, emanado por el agua servida de una cámara séptica exterior.
Manifestaron que desde octubre padecen el hedor penetrante y en algunos casos con problemas en la piel ocasionados por esta problemática. “Hicimos los reclamos correspondientes y hasta ahora no tuvimos solución, sólo a corto plazo, pero con las lluvias hasta larvas se pueden observar en el agua. Es agua servida, perjudicial para todos, no sólo al frente del monoblock, también en la parte de atrás del edificio”, comentó Ismael, uno de los vecinos que sufre las consecuencias de la obstrucción.
La empresa prestataria del servicio tuvo soluciones parciales, según lo comentado por los propietarios, uno de ellos remarcó que “personalmente fui a Aguas de Corrientes y también lo hicieron vecinos del monoblock, por nota mandaron un camión para desobstruir pero la solución duró una semana y el problema continuó. El olor nauseabundo lo sentimos durante todo el día. Yo vivo en el tercer piso y tengo que tener cerrada la puerta y las ventanas”.
Ismael sentenció que “desde Aguas de Corrientes nos dijeron que nos iban a dar un presupuesto, que sería de $22.000 para arreglar el problema que se encuentra entre la cámara de inspección y la curva de destino final de la cloaca que deriva en calle 2 de Abril”, cifra que supera la economía de los vecinos. “Estamos juntando un poco de dinero para paliar esta situación pero no todos pueden aportar en este momento, algunos lo hacen con $300 o $400 pero no llegamos ni cerca del presupuesto que nos dieron”, remarcó el vecino que se mostró desesperado por la situación. “No sabemos a quién recurrir para que nos solucione el problema, creo que Aguas de Corrientes tendría que darnos una mano porque así no se puede vivir”.
Eusebio, vecino que vive en la planta baja del monoblock y tiene el agua servida en la puerta de su casa, dijo: “Estoy a 3 metros de la cámara séptica, a mi señora le salieron ronchas y a mi nieto después desde el tiempo que tenemos este problema le empezó a dar comezón en la cabeza. Queremos que la empresa prestadora del servicio tome conciencia y nos dé una mano porque así no se puede vivir”, finalizó.