Con la tradicional procesión por las calles céntricas y la misa central, acompañaron a la imagen de la Patrona Jurada y Guardiana de la capital correntina autoridades de la Provincia y el Municipio, como así también varias cuadras de fieles.
“Con María, agradecidos, anunciemos la gratuidad del padre” fue el lema de la Fiesta Patronal en honor a “Nuestra Señora de la Merced”, la que culminó ayer con un marco imponente de feligreses que, desde horas tempranas en las diferentes misas y luego en la solemne procesión y la misa central, veneraron y agradecieron a la Patrona de Corrientes.
En su recorrido por las calles céntricas de la capital, personas de todas las edades agitaron sus pañuelos blancos al paso de la imagen.
La procesión fue encabezada por alumnos del Colegio Misericordia, San Benito, Escuela Profesional Nuestra Señora de Itatí, la Legión de María del barrio San Pantaleón, entre otras comunidades que se acercaron junto con sus imágenes para la solemne procesión.
La feligresía correntina estuvo acompañada por el gobernador de la provincia, Gustavo Valdés, y su vice Gustavo Canteros, junto a autoridades municipales y legislativas demostró su devoción y fe católica celebrando el día de Nuestra Señora de la Merced, Patrona de la ciudad de Corrientes y del Ejército Argentino.
El acto central se desarrolló ayer por la tarde, como es habitual en el templo ubicado en la esquina de 25 de Mayo y Buenos Aires, de allí partió la tradicional procesión que se extendió por las calles 25 de Mayo hasta Tucumán, siguiendo por 9 de Julio hasta Rioja, luego por Quintana hasta Buenos Aires, llegando nuevamente a la Iglesia. El operativo contó con la colaboración de personal de la Dirección de Tránsito, Policía provincial y ambulancias de apoyo.
Luego de la procesión se llevó a cabo la misa central presidida, en esta ocasión, por el vicario general, José Billordo; y concelebrada por el párroco fray Fredy Fernández, quien tuvo a cargo la predicación. Monseñor Andrés Stanovnik no lo pudo hacer por cuestiones de salud pero igual acercó una carta que fue leída previa a la homilía a los feligreses presentes.
“Nuestra Madre realiza la maravilla de que sus hijos se encuentren. María hizo que en el caminar de nuestra vida nos encontremos y compartamos”, destacó fray Fredy Fernández tras leer la carta de monseñor Stanovnik.
Ante una multitud que cubrió el acceso de la Iglesia y la plaza 25 de Mayo Fray Fernández continuó diciendo que “cuando el hombre escucha a Dios hace maravillas en su vida. María mira nuestra pequeñez, eso es lo que hace una madre con su hijo; porque está llena de misericordia por nosotros”, continuó.
El franciscano remarcó a los fieles que coparon la plaza 25 de Mayo y la calle Buenos Aires que “María no se ausenta de nuestra vida, incluso en los momentos más difíciles. Cuando Jesús nos presenta a María como Madre, la recibimos como nuestra; es un regalo de Jesús”.
Para finalizar en su oratoria ante el imponente marco de gente que se acercó a celebrar la santa misa, fray Fredy Fernández pidió a todos los feligreses presentes que “ojalá hoy la llevemos en nuestro corazón; dejemos que María nos enseñe la misericordia, el amor de Dios. Que María, madre de la Merced, nos enseñe a ser hijos agradecidos, en este tiempo que cuesta el respeto, mirarnos uno al otro como hermanos”.