Tiene 26 años y es de la ciudad de Mercedes. Vivió un tiempo en Dublín y ahora espera poder regresar a la capital irlandesa para volver a trabajar.
Tres meses antes de desatarse el brote de coronavirus y de convertirse en uno de los países más afectados, en Italia un joven correntino arribó a un pequeño pueblo llamado Piediripa, ubicado en la región Le Marche, donde hoy le toca atravesar el aislamiento obligatorio por la pandemia que azota el mundo.
Se llama Gonzalo Herrero, tiene 26 años y es de la ciudad de Mercedes. Tenía 13 años cuando su familia decidió mudarse a Corrientes, terminó el secundario en el Instituto Crea y estudió la tecnicatura en Turismo en la Universidad Católica de Salta.
Una beca para estudiar inglés le posibilitó vivir un año y medio en Dublín, Irlanda, donde además trabajó como recepcionista en un hotel y fue guía turístico hasta octubre del año pasado, cuando decidió tomarse un vuelo a Italia en busca de su ciudadanía. El objetivo era lograr credenciales como "comunitario", para retornar a la capital irlandesa y trabajar a tiempo completo.
Sin conocer lo que le esperaba vivir a miles de kilómetros de su provincia, el joven emprendió el trámite de la ciudadanía italiana en la comuna de Macerata y ahora se encuentra a la espera de respuestas.
Herrero, quien corrió con la suerte de hallarse en una zona en la que no se registró ningún caso de coronavirus, pese a que se ubica en una de las regiones del país más afectadas, se hizo amigo de un joven italiano que luego lo invitó a darle hospedaje.
Gonzalo contó en diálogo con un medio correntino que "en este momento estoy sin trabajo mientras hago la ciudadanía" y que vive la cuarentena "con los ahorros que hice en Dublín y con dinero que, por suerte, mi familia me manda".
"No gasto de más", expresó el joven mercedeño y relató que se asegura de comprar yerba y dulce de leche.
Herrero contó que el presidente italiano Giuseppe Conte dispuso la salida progresiva del aislamiento desde el 4 de mayo con una serie de medidas sanitarias que serán evaluadas para analizar la situación epidemiológica, y así determinar las futuras decisiones que serán tomadas de acuerdo al comportamiento de la curva de contagios.
"Italia no se manejó bien desde un principio, subestimaron al virus y cuando se dieron cuenta ya era tarde", opinó.
"Después, de a poco se tomaron las medidas que se tenían que tomar y ahora se tienen mucha fe en esta fase dos de la cuarentena, hay confianza de que se va a revertir la situación", sostuvo.
"También existe el miedo de que el pico vuelva a subir, pero las personas están un poco cansadas de estar en cuarentena; ya van dos meses", agregó.
En Argentina "se tomaron bien las medidas, entiendo que al argentino no le gusta porque lo tiene de lejos; pero le puede suceder lo que le pasó a Italia, que creía que el virus sólo estaba en China y cuando se dieron cuenta ya era demasiado tarde", consideró el joven.
"Yo creo que en Argentina no va a pasar, hay que fijarse en los ejemplos que tenemos hoy alrededor. Brasil tiene muchísimos infectados y muertos", comparó.
Aunque también señaló que en nuestro país "tendrían que empezar a reabrir un poco, porque nuestra economía no está fluyendo de la mejor manera".
Mientras tanto, Herrero aguarda noticias de su ciudadanía pero que, curiosamente, deben llegarle desde Argentina.
El trámite está en la instancia casi final, "la comuna de Macerata envió mi PEC al consulado en Rosario, pero Rosario se está tomando mucho tiempo para contestar, ya pasaron tres meses".