En operativos nocturnos, la Comuna detectó infracciones de motociclistas y también hubo tests de alcoholemia positivos en conductores de autos. Con la llegada del calor, profundizarán los controles rotativos durante la madrugada.
A través de los operativos de rutina que realizan frecuentemente, la Dirección de Tránsito secuestró cerca de 80 vehículos durante el fin de semana. Según señalaron desde la Comuna, los retiros de la vía pública fueron por diferentes motivos, pero prevaleció la falta de casco de los motociclistas.
En diálogo con El Litoral, el titular del área, Ricardo García señaló que en un sólo operativo realizado cerca del puerto retiraron unas 40 motocicletas. Al respecto, el funcionario municipal detalló que “la gran mayoría fue por la falta de casco del conductor o del acompañante, que representa una falta que es motivo de secuestro”.
Desde la Comuna expresaron su preocupación por esta situación, ya que no logra revertirse de manera considerable la falta de casco, aunque destacan algunas leves mejoras por parte de los conductores de motos.
Además de esta cuestión, la falta de papeles como la licencia fue también uno de los motivos que elevó el número de secuestros en los controles realizados durante el fin de semana en diferentes zonas de la ciudad.
En cuanto a los autos, varios fueron retenidos por el personal de Tránsito en costanera y Lavalle y otros sectores capitalinos; detectándose casos de alcoholemia positiva. “En total, desde el viernes son cerca de 80 los vehículos que se secuestraron”, señaló al respecto Ricardo García.
Esto representa un incremento importante si se compara con fines de semana anteriores, lo que responde a un mayor movimiento de vehículos durante la madrugada en la ciudad. En este sentido, el director de Tránsito expresó que “es normal que cuando aumenta un poco la temperatura y hay jornadas de calor, haya más gente circulando porque salen más por las noches”.
De esta manera, atentos a esta situación, seguirán con los controles nocturnos durante los fines de semana. Al respecto, García explicó que “se hacen a veces de manera simultánea y rotativa; por lo que vamos cambiando de lugar en las zonas donde suelen haber inconvenientes por las noches más que nada”.
De cara a la apertura de las playas, además, desde Tránsito planifican realizar patrullajes constantes por la zona ribereña de la ciudad, y montar algunos operativos de control en sectores específicos para realizar tests de alcoholemia e inspeccionar el uso de elementos de seguridad y la tenencia de la documentación correspondiente para circular.