Así lo expresó Monseñor Andrés Stanovnik en la bendición de los óleos que después los sacerdotes usarán durante el año para bautismos, unción de los enfermos y confirmaciones.
Con una destacada participación de la comunidad religiosa de la ciudad se celebró la Misa Crismal en la Catedral “Nuestra Señora del Rosario”, encabezada por Monseñor Andrés Stanovnik.
El prelado recordó la importancia del santo crisma y su uso, e invitó a todos los sacerdotes a la renovación de las promesas sacerdotales.
Ungidos para servir
En su homilía además recordó a los sacerdotes, que el “Año de la Misericordia, nos comprometió aún más con el servicio de las confesiones, con horarios semanales y fijos para ese fin, decíamos. También nos involucramos en promover y establecer Caritas en todas las parroquias para aliviar las carencias de los que pasan diversas necesidades. Y, finalmente, asumíamos la tarea de formar equipos de Pastoral de la salud en las parroquias para responder a la demanda de visitar y acompañar a las personas enfermas y ancianas. Estas tareas pastorales y otras que hemos asumido para continuar siendo misericordiosos, como las que se refieren a la Catequesis, al acompañamiento pastoral de los matrimonios y familias, a la pastoral educativa, etc., es necesario que las conversemos y animemos desde los Consejos parroquiales y también de asuntos económicos. Hoy es anacrónica una comunidad parroquial que carece de esos espacios básicos de comunión para el intercambio, la participación y la corresponsabilidad”, dijo y al mismo tiempo agradeció a los fieles su afecto sincero y su generosa colaboración en las innumerables tareas pastorales que implican la vida de una comunidad cristiana.
Hoy es el turno de recorrer las siete iglesias, muchos lo hacen solos o acompañados.
Recorrer las 7 iglesias
Hoy se realiza el tradicional recorrido por las siete iglesias, muchos los hacen en grupos, uno de ellos organizado por la Municipalidad, cuyo contingente asciende a más de 120 personas. Otros eligen salir en bicicleta y unos tantos lo hacen en procesión o en familia. Este recorrido en Jueves Santo -que en algunos lugares se extiende a Viernes Santo- es una de las tradiciones más comunes de la Semana Santa en toda América Latina.