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Info General Mensaje Pascual

Stanovnik instó a acercarse a los que no tienen para comer ni vestirse

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Crédito: 119003

El Arzobispo dijo que “estamos urgi­dos por el compromiso de generar una cultura de paz”. Destacó gestos pascuales de la comunidad.

 

En víspera al Triduo Pas­cual, el Arzobispo de Co­rrientes, Andrés Stanovnik, envió un mensaje a la feli­gresía, instándola a estar cerca de los que cargan con más necesidades. Destacó además la tarea solidaria de las personas que asisten al prójimo desinteresadamen­te y volvió a fustigar “contra la cultura de la muerte”.


“Acerquémonos sin miedo a las personas y lugares don­de los gritos de la pasión de Jesús continúan desgarran­do su carne en la carne de tantos hermanos angustia­dos, porque no les alcanza para comer y para vestirse, sin trabajo o con un empleo inestable y mal pago; en los que sobreviven y duermen en nuestras calles y plazas; en tantos niños, adolescen­tes y jóvenes desquiciados por la droga y trastornados por la violencia; en el mal­trato intrafamiliar acentua­do por la agresión y descali­ficación recíproca; la cultura del abuso que se descarga sobre la mujer y las perso­nas vulnerables como son los niños y los pobres; y tan­tas otras situaciones inhu­manas que vemos todos los días”, señaló.

 

El prelado consideró que “urge tomar conciencia del perdón como virtud política y Dios quiera que también como derecho humano. Así, el perdón será el mecanismo más efectivo para garantizar el respeto sagrado a la digni­dad de la vida y del ser hu­mano y facilitar así, la viven­cia y el goce de los derechos humanos. Estamos urgidos por el compromiso de ge­nerar una fuerte cultura de paz, fundada en el perdón y la reconciliación”.

 

Antes de concluir el men­saje destacó algunos gestos pascuales: “Las personas, la mayoría entre ellas jóve­nes, que asisten a herma­nos y hermanas nuestros que viven en la calle con un plato caliente y les brin­dan, además, una afectuosa cercanía; aquellas mujeres que dan de comer a cientos de niños en los comedores, haciendo verdaderos pro­digios para que el alimento llegue a todos y todos los días; aquel emprendedor o empresario pequeño o gran­de que hace todo lo posible para no despedir obreros y no cerrar la fuente de traba­jo; los enfermos y ancianos que soportan con paciencia sus limitaciones, y ofrecen sus dolores y su oración uni­dos a la pasión de Jesús, a quienes jamás conoceremos y probablemente tampoco serán noticia en los medios; a los voluntarios que sirven en las diversas asociaciones eclesiales, religiosas y civi­les, quienes con su servicio mitigan las carencias de sus hermanos, ayudan en su promoción humana, entre­gando sus talentos, su tiem­po y con frecuencia también sus bienes”. Además, desta­có “el profundo valor huma­no y evangélico de aquel va­rón o de aquella mujer que logra perdonar a su agresor, porque no hay otro camino más eficaz para trabajar por una cultura de la vida y del encuentro que el perdón”.

 

MISA CRISMAL

 

El Arzobispo presidirá hoy la misa Crismal con su pres­biterio, a las 20, en la iglesia Catedral. Durante la celebra­ción, se consagrará el Santo Crisma y se bendecirán los demás óleos (Catecúmenos y para los Enfermos). Ade­más, los sacerdotes harán la renovación de sus promesas sacerdotales.

 

Con el Santo Crisma, con­sagrado por el obispo en la Misa Crismal, se ungen a los recién bautizados, los confirmados son sellados, y se ungen las manos de los presbíteros, la cabeza de los obispos, y la Iglesia y los altares en su dedicación con el óleo de los Catecú­menos, estos se preparan y disponen al bautismo. Con el óleo de los enfermos, és­tos reciben el alivio en su debilidad.

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