Este mediodía obreros que trabajaban en las obras de refacción de la pérgola de la Punta San Sebastián, encontraron debajo de una baldosa una víbora Curiyú de al menos metro y medio de extensión. La llevaron rápidamente a oficinas de Fauna de la provincia.
Además, describió que “sacamos la baldosa y la pudimos agarrar, estaba mala, se ve que hace mucho estaba ahí”.
Asimismo el obrero comentó que “más de un metro y medio tiene seguro, es una Curiyú, sabemos que no es venenosa por eso nos animamos a sacarle”.
Por último dijo que “le llevaron a Fauna un grupo de compañeros”.