En 'Tarde para Armar', programa que se transmite de 13 a 17 horas por LU9 Mar del Plata, Federico Isla, investigador contratado del Conicet y profesor emérito de la Universidad Nacional de Mar del Plata, analizó las causas de la aparición de un carpincho en las playas del sur.
La aparición de un carpincho en la costa marplatense volvió a poner en agenda el impacto de la urbanización de humedales, el crecimiento de barrios cerrados y la ausencia de una planificación ambiental integral. Así lo explicó el investigador Federico Isla, quien advirtió que estos fenómenos no son aislados y anticipó consecuencias cada vez más graves sobre el sistema hídrico y el frente costero.
Según el especialista, el ejemplar visto en la playa no llegó allí por casualidad ni fue trasladado desde otro punto del país, sino que sería el resultado de un desplazamiento progresivo de la fauna provocado por la transformación del territorio.
Desplazamiento desde la laguna Corrientes y barrios privados
Federico Isla sostuvo que existe una fuerte sospecha de que el carpincho provenga del humedal de la laguna Corrientes, un sector que hace un siglo se ubicaba detrás de lo que hoy es el Alfar. Explicó que, si bien ese humedal fue rellenado con arena, el drenaje natural de toda esa cuenca coincide actualmente con el emplazamiento de barrios cerrados como Rumencó, Rumencó Joven, Las Prunas y Arenas.
En ese sentido, señaló que la situación es similar a lo que ocurre en Nordelta, donde la urbanización sobre humedales generó conflictos ambientales severos. Indicó que, al este de la avenida Newbery, se desarrollaron canales artificiales de drenaje, y remarcó que resulta llamativo que en las evaluaciones de impacto ambiental de esos emprendimientos no se haya contemplado la presencia de carpinchos.
Falta de una evaluación ambiental estratégica
El investigador manifestó su preocupación por el crecimiento sostenido de este sector de la ciudad sin una evaluación ambiental estratégica, pese a que se trata de una cuenca que hoy es completamente artificial y donde ya se sucedieron cerca de diez barrios privados.
Isla reclamó la intervención de la provincia de Buenos Aires para analizar variables clave como la lluvia, la infiltración y la escorrentía, y poder anticipar qué ocurrirá en el futuro. Recordó que el Arroyo Corriente era originalmente un curso efímero, que drenaba solo cuando se inundaba la laguna costera, pero que hoy su drenaje fue extendido para dar respuesta a los barrios cerrados.
Advirtió además que en Mar del Plata llueve más que hace un siglo, con un aumento superior a los 200 milímetros, y planteó la incertidumbre sobre qué sucederá cuando todo ese volumen de agua termine drenando hacia la costa.
Un carpincho solo y en la playa
Sobre el comportamiento del animal, Isla explicó que no es habitual ver un carpincho solo, ya que suelen desplazarse en grupo, y descartó que haya sido trasladado por personas desde Nordelta u otros puntos del país.
Según su análisis, el ejemplar habría ido migrando desde lagunas o humedales aguas arriba, posiblemente desde la Laguna de los Padres o bañados cercanos, avanzando hacia zonas que hoy se están urbanizando, hasta llegar finalmente al sector costero. En ese recorrido mencionó el área del nuevo barrio Lawel, al sur del Bosque de Peralta Ramos, que ya fue aprobado sin audiencia pública.
Erosión, cataratas y contaminación en la costa
La entrevista también puso el foco en cómo la intervención humana está afectando directamente a las playas. Isla describió la erosión "por la espalda", un fenómeno visible en localidades como Villa Gesell, donde los excedentes hídricos de las calles se canalizan hacia la playa formando arroyos que erosionan el frente costero.
En Mar del Plata, mencionó situaciones similares en zonas como Los Acantilados y La Serena, donde las lluvias torrenciales convierten antiguos manantiales subterráneos en verdaderas cataratas que caen sobre la playa.
Además, alertó sobre el emisario pluvial de Constitución y la costa, que continúa drenando agua incluso sin lluvias. Señaló que en muestreos realizados tiempo atrás se detectaron coliformes, lo que indicaría conexiones deficientes o el arrastre de residuos de perros y gatos hacia el sistema pluvial.
Una advertencia hacia el futuro
Finalmente, Federico Isla advirtió que, si los humedales continúan transformándose en áreas totalmente urbanizadas, se alterarán por completo los ciclos hidrológicos de las desembocaduras. En un contexto de incremento sostenido de las lluvias, remarcó que estos cambios tendrán impactos cada vez más visibles y difíciles de revertir sobre la costa y el ambiente marplatense.
Con información de LU9 Mar del Plata