El sector textil fue el más afectado en Corrientes por la crisis económica. Entre despidos y retiros voluntarios hubo más de un centenar de bajas en las plantas del interior provincial.
La crisis financiera nacional, el ajuste, y las fluctuaciones del dólar afectaron de lleno al sector textil. Uno de los más castigados en materia laboral, en Corrientes. Las chances de sobrevivir son mínimas en las actuales condiciones del mercado. La debacle comenzó en el mes de mayo, cuando la Textil Tenimbo S.A. despidió a 40 trabajadores. Esto implicó el 40% menos del personal en la planta. Lo que alcanza con señalar que la fábrica de Esquina tiene capacidad instalada para producir 90.000 kilos de hilados al mes, sin embargo en los últimos meses apenas recibió pedidos por 30.000 kilos.
La situación de la industria textil visibilizó un panorama crítico este año, y aún no se avizoran soluciones concretas, solo paliativos. Por añadidura la confección de indumentaria está en plena caída debido a la apertura de las importaciones. Aún están en riesgo los puestos laborales de más de 2.000 trabajadores del sector, aseguraron desde la dirigencia gremial. En Corrientes son siete fábricas textiles afectadas por la crisis: Tipoití (Capital), Iberá (Laguna Brava), Alpargatas (Bella Vista), Tenimbo (Esquina), Alal (Goya), TN & Platex (Monte Caseros), Utrasa (San Luis del Palmar).
Tras las cesantías en Tenimbo, en Esquina, explotó la crisis en Bella Vista, donde la Textil Alpargatas despidió a 60 operarios, en el mes de septiembre. En mayo también hubo 8 despidos y 25 retiros voluntarios de la planta Alpargatas en Bella Vista. Sumando así 108 operarios cesanteados este año, en dos plantas: Tenimbo y Alpargatas. Sumado a todo esto, el pago en cuotas de los sueldos desde el mes de agosto a la fecha, de los trabajadores de la Textil Noreste TN & Platex, en Monte Caseros.
Esta situación movilizó a funcionarios provinciales y nacionales de distintos estratos políticos, con el fin de analizar medidas que frenen la caótica situación por la que atraviesa el sector textil correntino. Uno de ellos fue el proyecto del diputado nacional por Corrientes, Jorge Romero, quien solicitó a fines del mes de septiembre se declare la emergencia laboral para el sector por el período de un ano, ya que a las hilanderías mencionadas se le suma la de Monte Caseros, que en el mes de octubre dio vacaciones anticipadas a unos 60 operarios que anualmente tienen entre 35 y 28 días de descanso. Teniendo en cuenta que desde el sueldo de septiembre lo vienen percibiendo en dos cuotas, modalidad que ya se implementó como una manera de amortiguar la crisis y no disminuir el plantel de trabajadores.
En este contexto, el secretario general de la Asociación Obrera Textil en Corrientes, Raúl Esquivel, señaló a Norte de Corrientes que no hay garantías en la continuidad laboral de los trabajadores de la textil montecasereña. “En la textil de Monte Caseros el pago del sueldo de septiembre en dos veces y el adelanto de las vacaciones era para evitar una medida drástica: achicar la dotación de la planta, pero con un panorama tan delicado, se vive el día a día, pero al iniciar las vacaciones el personal va a ir rotando y así bajará la producción. Creo que no habrá despidos en esa planta, pero no garantizo nada desde ahora y hasta fin de año”, dijo Esquivel.
El panorama poco alentador que tiró por tierra las expectativas de uno de los sectores más pujantes a nivel provincial, refleja la falta de políticas públicas para sacar adelante a los textiles correntinos. Como consecuencia de la devaluación, apertura indiscriminada de las importaciones, caída del consumo interno, tarifazos, inflación, escaso acceso al crédito por altas tasas de interés. Se repiten los despidos masivos, suspensiones, reducciones de salarios, procesos preventivos de crisis y cierre de industrias textiles. A todo ello, también la emblemática textil Tipoití, de la ciudad de Corrientes, este año anunció la reducción de horarios y jornadas de producción; lo que implica una pérdida de hasta el 25% de ingresos para los trabajadores. Se le suman los procesos preventivos de crisis que iniciaron otras Pymes y empresas hilanderas en la provincia. Pero Tipoití finalmente desistió suspender la actividad todo diciembre como estaba anunciado por la crisis. La planta solo paralizará su actividad la última semana de diciembre. Pero la incertidumbre laboral en la textilera correntina continúa para los meses de enero y febrero. En este contexto, el secretario general de Asociación Obrera Textil reiteró a este matutino que “son más de 2.000 puestos de trabajo en riesgo en siete empresas textiles de Corrientes”.
Esquivel resaltó: “Hay un 40 por ciento de la producción de hilandería y tejeduría en Alpargatas de Bella Vista que está parada, porque no hay pedidos, esa es la incertidumbre que preocupa a los empleados, ya que no saben cómo continuará la situación. Y ahora con estos despidos confirmados crece aún más la preocupación, ya que esta empresa no tenía hecho ningún procedimiento de crisis”.
“La situación del sector es crítica, nosotros hablamos con el gobernador Gustavo Valdés en febrero de este año, y él planteó que se podían otorgar créditos a las empresas, pero, por ejemplo, en el caso de Tenimbo, en Esquina, lo rechazó, porque no saben si después pueden afrontar la deuda si continúa así la situación”, sentenció el gremialista.
La Textil Iberá, una planta dedicada al tejido y tenido de tejidos de punto, y produce 200 toneladas, ubicada en el barrio Laguna Brava de la capital correntina no está ajena a la crisis. Por la baja del consumo y las importaciones, su producción se redujo a 35 toneladas, como parte de un “procedimiento preventivo de crisis”. Los trabajadores, además, trabajan 3 días a la semana, cobrando por los días que se quedan en la casa el 70 por ciento del jornal. La medida durará al menos 3 meses y los textiles ya expresan su preocupación. (L.F.)