Finalmente, luego de unos pocos días de “cuidarnos la salud”, el gobierno decidió que los adultos mayores podemos hacer caminatas de esparcimiento (ver “carta abierta al gobernador en mi sitio jorgesimonetti.com).
Probablemente sean muchos los que no estén de acuerdo conmigo, pero he decidido no ir a caminar al Parque Mitre, porque no me gustan los paseos regimentados:
*No quiero pedirle permiso para caminar a la burocracia estatal.
*No quiero entrar a la saturada página gubernamental para solicitarlo.
*No quiero caminar en un turno determinado.
*No quiero ir al único lugar establecido.
*No quiero hacerlo en el breve lapso que se autoriza.
*No quiero caminar rodeado de policías.
*No quiero sentirme como parte de un contingente autorizado, observado, vigilado, regulado.
*No quiero caminar si, en el turno autorizado, no me sienta bien o simplemente no tenga ganas.
*En suma, no quiero caminar sin disfrutar el paseo.
¿QUÉ QUIERO?
SIMPLEMENTE CAMINAR, con el barbijo, el distanciamiento social y demás medidas sanitarias, pero libre, sin permisos, reglamentos ni concentraciones.
Es cierto, señor Gobernador, hay de todo en la viña del señor, pero la mayoría de las personas, sobre todo mayores, son responsables y no tropiezan dos veces con la misma piedra.
En la eterna lucha entre la libertad y la regulación, apuéstele una ficha más a la libertad. Se dará cuenta que la mayoría de la gente la ejerce con responsabilidad, consciente de los riesgos para su salud.
“Me maravillan los cielos estrellados y la luz moral brillando en mi interior” (Immanuel Kant).
Atentamente
Jorge Eduardo Simonetti