Cancillería hará un pedido a Brasil para normalizar la situación. Especialistas desestiman el impacto de las presas construidas.
El Gobierno nacional realizaría un planteo a Brasil por la bajante de los ríos Paraná, Uruguay e Iguazú, para que reabra compuertas de represas aguas arriba, lo cual podría contribuir a la recuperación de caudales, que está afectando la actividad de represas, puertos, vías fluviales y tomas de agua en Argentina.
En ese sentido, el canciller Felipe Solá intercederá ante las autoridades brasileñas para tratar el tema. Se informó que los equipos técnicos de la Cancillería de Argentina mantienen un buen diálogo con sus pares de Brasil y concluyeron este fin de semana, tras una reunión de los equipos técnicos de Itaipú que el faltante de agua es por un fenómeno natural y no fue forzado.
En tanto el ingeniero Juan Borús, especialista del Instituto Nacional de Agua (INA) negó que las represas tengan responsabilidad directa en la situación. “Las represas no tienen rol en esta situación. El agua viene porque llueve. Si no hay agua no entra en los embalses”, dijo y advirtió que “no hay perspectivas de que la situación se normalice por los próximos meses”.
“En toda la región está lloviendo por debajo de los índices normales y allí se inicia toda la situación general. Se suman varios meses sin lluvias. Y en el caso del Paraná, todo el caudal del río está disminuido a la persistente escasez de lluvias. Vivimos una sequía que no se daba desde hace muchísimos años”.
El especialista sostuvo que “no son favorables las previsiones; no avizoramos mejoras. Lo único que podemos esperar es algunas lluvias mejores, pero no se dieron hasta ahora en ninguna cuenca. La única bendición sería una lluvia considerable en la cuenca del Iguazú, con cierta normalidad”.
En ese mismo sentido se manifestó el ingeniero civil Gustavo Vexelman. “Las represas de llanuras que hay como en el Alto Paraná, Yacyretá, Itaipú y Salto Grande no regulan nada. Cuando se abren las compuertas es por el exceso de agua, sino estuvieran las represas lo mismo sucedería la bajante. Las represas no tienen la culpa”, dijo a NORTE de Corrientes.
Explicó que “el río tiene un régimen anual de bajantes y subidas, y eso depende de los cambios atmosféricos durante el año. El agua que fluye por el Paraná en su gran mayoría viene desde las altas cuencas del Brasil, donde el río tiene varios afluentes y donde las lluvias en algún momento del año son mas copiosas. Cuando llueve en la cuenca media tenemos una creciente y eso suele suceder frecuentemente entre los meses de noviembre y marzo y las bajantes suelen suceder entre los meses de abril, mayo hasta septiembre”.
Señaló que el récord se registró en 1944, cuando el hidrómetro del puerto de Corrientes marcó 82 centímetro por debajo de 0. “Falta bajar muchísimo para llegar al récord”, agregó.
ROZANDO EL METRO
Ayer, el Paraná en la ciudad de Corrientes, presentó una altura de 1,02 metros, un centímetro por debajo de lo registrado el lunes y a 5,43 metros del nivel de alerta.
Paso de la Patria es el puerto en el que se registró el mayor descenso en las últimas 24 horas, de tres centímetros, mientras que en los otros siete puestos de medición en la provincia el mejor escenario ha sido de equivalencia al día anterior.
Estos cursos de agua muestran una bajante histórica, que provocó, entre otras cosas, que se “secaran” las Cataratas del Iguazú y que las ciudades misioneras de Puerto Iguazú y Jardín América se quedaran sin provisión de agua potable, ya que las bombas están ubicadas ahora por encima del nivel del río.
Pero aguas abajo este problema generó que las represas hidroeléctricas argentinas Yacyretá (que se comparte con Paraguay sobre el río Paraná, frente a Corrientes) y Salto Grande (con Uruguay, frente a Entre Ríos) operen a media capacidad, mientras que los puertos de Rosario, Santa Fe, mostraron bancos de arena.
Esto produjo mayores costos energéticos y logísticos para la Argentina en las últimas semanas.