Finalmente, después de tanto y de todo, el Tribunal Oral Federal de Corrientes dispuso para el 2 de julio, el juicio por las desapariciones de obreros yerbateros durante la dictadura en 1977, en Gobernador Virasoro, Corrientes. Sólo un represor irá al debate oral, el militar retirado Héctor María Torres Queirel -con arresto domiciliario-, sindicado como coautor de la desaparición de Marcelo Peralta. "Este es un logro de nuestra lucha, de no haber bajado los brazos nunca", Noemí Acuña, hija de uno de los trabajadores yerbateros
Después de largas luchas y golpes en contra, los familiares de aquellos trabajadores yerbateros de Virasoro se sienten expectantes y al mismo tiempo ansiosos porque "no haya ningún cambio en el medio", dice Noemí Acuña, hija del trabajador ya fallecido, Marcelo Acuña, a momarandu.com.
"Tengo en la memoria a mi padre, al Flaco Aguirre y a todos los compañeros", expresa Noemí.
El juicio por esta causa había sido suspendido a fines del año 2014. Allí todo entró en la nebulosa. En esta causa, el nombre de Héctor María Torres Queirel sonaba con fuerza.
En 2017 Torres Quirel, con arresto domiciliario, había pedido a la justicia una autorización para ausentarse del país por sesenta (60) días a fin de asistir al bautismo de un nieto en Suecia. El temor a que fuera concedido ese permiso y el represor no regresara más se hizo asfixiante. Afortunadamente este temor se diluyó en abril de 2017 cuando dicho pedido fue denegado por la justicia.
Ahora, el Tribunal Oral Federal de Corrientes dispuso para el 2 de julio el inicio del juicio que tendrá como principal imputado a Torres Queirel.
Las audiencias por crímenes de lesa humanidad cometidos contra los trabajadores yerbateros, se realizarán desde el 2 hasta el 4 de julio próximos, en Virasoro. El decreto de admisibilidad de pruebas fue firmado el miércoles 28 de febrero por la presidenta del tribunal correntino, Lucrecia Rojas de Badaró que integra el estrado junto a los jueces Víctor Alonso y Fermín Ceroleni.
El militar retirado Héctor María Torres Queirel, es sindicado como coautor de la desaparición del trabajador yerbatero Marcelo Peralta. El militar era dueño del establecimiento rural María Aleida, vecino a Las Marías donde secuestraron a Peralta.
"Diría que lo que más nos alienta es dejar demostrado en el debate público, la verdad de los hechos de Virasoro, con los nombres y apellidos de todos los responsables", destacó Noemía Acuña a momarandu.com.
"Este es un logro de nuestra lucha, de no haber bajado los brazos nunca ni ante el dolor de la partida de mi padre, de sus compañeros ni ante las malas noticias de la justicia que dejó fuera del proceso judicial a tantos represores y haber garantizado la impunidad del empresario Nacajas Artaza", enfatizó Noemí.
HACIENDO HISTORIA
Para entender las noticias que se van sucediendo en torno a la causa de la represión militar en Gobernador Virasoro, Corrientes, en el año 1976 -siglo pasado- se debe considerar que las personalidades más importantes eran el cura, el comisario, la autoridad escolar y el empresario yerbatero Adolfo Navajas Artaza.
Si bien Gobernador Virasoro no era considerado foco “subversivo” por los militares y civiles que acompañaron la dictadura militar, un grupo de trabajadores rurales de Las Marías que se organizaron en sindicatos para luchar por derechos mínimos que era tener una “capa” o “unos borceguíes”, por ejemplo, fue blanco de persecuciones, muertes y desapariciones.
Cuando llega la democracia, como es de esperar, los pedidos de justicia se hicieron constantes en los pasillos judiciales. Sin embargo el empresario Adolfo Navajas Artaza fue separado de cada causa judicial en su contra, por lo que solo quedaron como responsables, los militares actuantes en aquellos funestos años. Así las cosas, entre tanto ajetreo judicial que incluyó unificación de causas, declaración de “insania” de los acusados, de muertes de las víctimas y también de acusados, en 2014 se detuvo una importante causa contra el Capitán Juan Carlos Sacco, ex interventor militar de la localidad correntina de Gobernador Virasoro en 1976, quien, según todos los testimonios, se llevaba muy bien con Navajas Artaza.
Ante esta situación, familiares de víctimas de la represión contra trabajadores de Gobernador Virasoro, ante la paralización de tan importante causa, pidieron que se preservaran los testimonios al considerar que ya se habían perdido algunos muy valiosos, tal el caso de Ramón Aguirre, quien falleció sin poder testimoniar en la causa contra Sacco. También se perdió el testimonio de Marcelo Acuña, quien solo alcanzó a realizar una pequeña declaración en el tribunal de Paso de los Libres.
Momarandú.