Fueron las primeras cachorras de yaguareté nacidas en el Centro de Reintroducción en Iberá tras más de 70 años de extinción de la especie en Corrientes.
Su nacimiento marcó un antes y un después en la historia de la conservación en Argentina.
Ocho años después de aquel hito, más de 50 yaguaretés viven libres en Iberá y varias camadas de cachorros ya han sido concebidas y nacidas en total libertad.
Cada nuevo nacimiento es una señal de que la naturaleza puede recuperarse cuando se le da la oportunidad.
El gran humedal correntino vuelve a contar con su depredador tope, una especie clave para la salud del ecosistema y para el desarrollo de economías locales basadas en el turismo de naturaleza.
Lo que comenzó con Arami y Mbarete hoy sigue escribiendo una historia de regreso, una historia en la que el yaguareté vuelve a caminar libre por los esteros de Iberá.