El fiscal de instrucción de Santo Tomé, Facundo Cabral, confirmó que se le realizó una micro cesárea a la niña de 13 años con retraso madurativo, que estaba embarazada producto de una violación, según la denuncia que realizó la madre en la Comisaría de Alvear, donde es oriunda la menor. “La madre solicitó el pedido de aborto desde un primer momento, se buscó darle la mayor celeridad posible al caso, para no poner en peligro la vida de la menor”, manifestó.
“Ella está muy bien, la práctica fue todo un éxito”, señaló en radio Dos.
El fiscal Cabral, expresó que “recibimos un llamado anónimo desde Alvear que una niña discapacitada estaba embarazada y todo fue producto de una violación, lamentablemente, habíamos manifestado que no queríamos que quede impune el caso, le pedí al comisario de la ciudad que investigar el caso y me dijo que se presentó la madre de la menor y pidió ser traída a Santo Tomé. Acá se corroboró todo y se hizo la denuncia con el pedido de aborto".
En ese mismo sentido, el magistrado expuso que “la madre solicitó el pedido de aborto desde un primer momento, se buscó darle la mayor celeridad posible al caso, para no poner en peligro la vida de la menor”.
Asimismo, el fiscal manifestó que “la doctora Duran ordenó una junta interdisciplinaria para saber qué practica se le debía hacer, si realmente la madre quería y luego autorizó la interrupción del embarazo. En todo momento estuvo chequeado por el médico forense".
“Se le suministró pastillas para provocar el aborto pero no tuvo resultado, entonces el martes se le practicó una micro cesárea, se extrajo una muestra de ADN para la pesquisa judicial del abuso sexual y ahora estamos en esa etapa”, describió y afirmó que “ella está muy bien, la práctica fue todo un éxito”.
Por último si se le practicó una ligadura de trompa, el fiscal Cabral dijo que “sí, autorizó la jueza de familia”.
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Santo Tomé: autorizan la interrupción del embarazo de una niña con retraso madurativo
El Juzgado de Instrucción y Correccional de Santo Tomé autorizó el aborto de una niña de 13 años con retraso madurativo, embarazada de 17 semanas producto de un abuso sexual.
En respuesta a un pedido de la progenitora de la niña, la titular del Juzgado de Instrucción y Correccional de Santo Tomé, doctora Sara Durand, autorizó el aborto (interrupción legal del embarazo) de una niña de 13 años con retraso mental madurativo.
La madre había ido a consultar al hospital por cambios corporales que presentaba la nena, y se dio intervención al Juzgado al presumir que se trataba de una gestación producto de un abuso sexual.
El Ministerio Publico Fiscal expresó no tener objeciones a que se practicara a la mayor brevedad posible el aborto solicitado por la madre de la menor incapaz ya que se daban los supuestos establecidos en el artículo 86 del Código Penal (que prescribe la exención de punición para el procedimiento interruptivo realizado sobre una mujer “demente” cuando el estado de gravidez resulte fruto de “violación o atentado al pudor”).
Los integrantes del Instituto Médico Forense; Social y Psicólogos, tras confirmar un diagnóstico de retraso mental moderado, epilepsia, con crisis convulsivas tónico, clónicas, sugirieron que se arbitraran las medidas preventivas necesarias para la anticoncepción y/o situaciones de abuso, debido a la extrema vulnerabilidad tanto en su desarrollo cognitivo, como así también el déficit de cuidados y protección debido al contexto socio-económico familiar en la que se encontraba.
“La interrupción de un embarazo siempre conlleva riesgos (…) sin embargo cuando el procedimiento se realiza en un ámbito adecuado y siguiendo los protocolos vigentes, los riesgos se minimizan. Teniendo en cuenta la edad gestacional, el procedimiento a realizarse es por via vaginal, induciendo en primera medida la expulsión del feto y eventualmente en forma posterior, realizando un legrado de ser necesario. (…) Teniendo en cuenta la situación general de la menor y el estado de gravidez, el procedimiento, de ser ordenado, debe realizarse a la mayor brevedad posible a fin de minimizar las posibles complicaciones”, indicaron los integrantes del IMF.
El Asesor de Menores expresó que en este caso también se encontraban ante el supuesto de un aborto no punible.
La Psicóloga Forense informó que la niña no presentaría las condiciones cognitivas y comunicativas mínimas para que la declaración fuera viable y factible en una Cámara Gesell.
Finalmente la doctora Durand “resolviendo la expresa solicitud de la progenitora de la niña Romero, dado que la misma recurre a la Justicia, atento a la supuesta negativa de la galena del hospital local, encontrándonos ante un aborto no punible contenido en el art. 86 inc 2 del C.P., y conforme a la Jurisprudencia de la CSJN, entiendo que corresponde hacer lugar a lo peticionado disponiendo el Aborto (interrupción legal de embarazo) de la menor gestante”.
En este punto los médicos aplicaron el protocolo, que indicaba un tratamiento medicamentoso, más luego de 6 días de espera sin que la niña respondiera al mismo, se debió optar por otra alternativa.
Tras una nueva Junta Médica, se planteó entonces una cesárea y la posibilidad de una ligadura de trompas ya que “Hay razones terapéuticas por las cuales es aconsejable evitar futuros embarazos y para evitarlos se dispone en la actualidad de muchos métodos anticonceptivos, siendo la ligadura de trompas uno de ellos casos de pacientes insanas en las que sea conveniente evitar embarazos”.
En ese punto, tomó intervención el Juzgado Civil y Comercial con competencia en Menores y Familia, en virtud de un llamado telefónico anónimo en el que daba cuenta de la situación de vulnerabilidad por parte de la nena y su madre.
El planteo de la autorización de ligadura de trompas fue derivado por los médicos al Juzgado a cargo de la doctora María Dionisia Zovak, quien finalmente autorizó la esterilización quirúrgica, consistente en la realización de cesárea con ligadura de trompas.