Este fin de semana comenzará una nueva travesía por el río Paraná en defensa del agua, los ríos y los humedales. La iniciativa recorrerá cerca de 800 kilómetros y culminará el 22 de marzo, Día Internacional del Agua, en el puerto de Rosario.
La actividad forma parte de la campaña “Remar contracorriente, por el agua, la vida y la soberanía”, impulsada por la Red Eclesial Justicia y Paz en la Patria Grande y el Foro por la Recuperación del Paraná.
En Chaco y Corrientes, las actividades están organizadas por La Juntada de los Sábados, la Comisión Arquidiocesana de Justicia y Paz de Corrientes, Defensores de Espacios Públicos y otras organizaciones sociales.
La remada comenzará este sábado en Puerto Las Palmas (Chaco), con la participación de unas 50 embarcaciones.
El domingo a las 15 se realizará el cruce del río Paraná desde Puerto Antequera hasta la playa Islas Malvinas, en la ciudad de Corrientes, donde se llevará adelante un acto cultural abierto al público a partir de las 15.30.
Luego, a las 17.30, la travesía continuará rumbo al puerto de Barranqueras, donde está previsto un recibimiento con actividades culturales.
Quienes quieran sumarse a este tramo de la remada pueden comunicarse al teléfono 3624-648929
Una travesía de 800 kilómetros por el Paraná
Durante las próximas semanas, la caravana náutica seguirá su recorrido por distintas ciudades costeras. El próximo fin de semana llegará a Paraná y Santa Fe, para finalizar el 22 de marzo en Rosario.
A lo largo del trayecto, los organizadores prevén realizar actividades culturales, encuentros comunitarios y radios abiertas, con el objetivo de generar conciencia sobre la importancia de defender los ríos y los humedales.
Alerta por el futuro del río
Según explicaron los organizadores, la campaña busca alertar sobre el proceso de reprivatización del río Paraná impulsado por el gobierno nacional en febrero, que prevé otorgar a empresas extranjeras el control de la vía navegable.
Advierten que el proceso se está realizando sin estudios de impacto ambiental y sin participación efectiva de las provincias.
Uno de los principales riesgos señalados es la profundización del dragado del río hasta 44 pies, para permitir el ingreso de grandes buques comerciales de hasta 80 mil toneladas. Según sostienen, esto podría afectar seriamente a los humedales, aumentar el drenaje de agua y agravar la crisis hídrica en la región.
También alertan que el movimiento de sedimentos generado por el dragado podría obstruir el ingreso de agua a ciudades costeras, una situación que —según indican— ya estaría ocurriendo en Victoria, Entre Ríos.
La comisión organizadora local difundió además un documento donde denuncia el proceso licitatorio en curso y convoca a la ciudadanía
a defender el agua, la vida y la soberanía: