Transportistas escolares expusieron la situación que atraviesa el sector en relación a la falta de señalización y habilitaciones específicas para el estacionamiento en inmediaciones de los establecimientos educativos, de la ciudad capital de la provincia. El principal inconveniente es la ausencia de una resolución clara que establezca espacios exclusivos para el ascenso y descenso de alumnos.
Los conductores explicaron que si bien existen normativas para algunos colegios, no todos cuentan con la misma reglamentación, lo que genera conflictos en horarios de ingreso y salida. “Hay una resolución para los espacios reservados, pero no aclara que es exclusivo de transporte escolar”, indicó un referente del sector, al referirse a la situación puntual del Colegio Salesiano, en la zona del microcentro.
En ese sentido, explicó que la falta de definición normativa provoca dificultades operativas y tensiones con padres que estacionan en los mismos espacios. “El inspector no tiene ningún elemento legal como para exigir que se retiren”, señaló, y consideró que lo más conveniente sería una normativa general aplicable a todos los establecimientos educativos de la ciudad correntina.
Por otra parte, se refirió a la situación económica del sector y explicó que los costos se ajustan de manera progresiva para evitar impactos bruscos en los usuarios. Destacó además que la demanda de transporte escolar se mantiene estable pese a los cambios habitacionales y el crecimiento urbano, aunque advirtió que la expansión de la ciudad genera nuevos desafíos logísticos para la cobertura del servicio.