Se viralizaron las denuncias penales sobre la figura del intendente Eduardo Tassano por la concesión del shopping en la costanera sur y los paradores en la playa Arazaty.
Está claro que los paradores no son instalaciones provisorias, el permiso habilita una cosa pero los hechos concretan otra situación. Los paradores no tienen estructura provisoria y están siendo custodiados por personal municipal para que “tengan el monopolio de la venta de alcohol en la playa", según se escuchó en declaraciones radiales.
¿Se puede vender alcohol en las playas correntinas? Está claro que no se puede ingresar ni comercializar alcohol. Pero en este caso los paradores pueden comercializarlos y la guardia urbana de la municipalidad sigue controlando que “la gente no ingrese con alcohol a la playa", según se observó. O sea que nadie puede llevar siquiera una botellita de cerveza pero después se puede comprar en un parador todas las botellas que uno pueda.
"Las importadas se venden como auspicio exclusivo en los paradores", apuntó un observador. Los paradores vallan las playas en las noches, y reparten tarjetas Premium o VIP para los eventos que organizan. En la superficie vallada solo pueden ingresar los que tengan las tarjetas y los demás miran desde afuera. “Hay un delito cuando vos no podes no enterarte que esto está pasando; en el caso del shopping, a quien Eduardo Tassano regaló la zona costera a Casinos del Litoral Sociedad Anónima", insistieron desde la bancada opositora del Concejo Deliberante.
TERRENO PRIVADO
¿Eso es terreno privado? "No es terreno privado, en el peor de los casos es terreno en litigio. Eduardo Tassano dio por finalizado el litigio y le cedió la propiedad privada. Antes de autorizarse la construcción del shopping hay un acto previo que es un acuerdo judicial que firmó Tassano sin ponerlo a consideración del Concejo Deliberante”, recordaron fuentes confiables desde este cuerpo colegiado municipal.
El litigio fue iniciado por el tenedor original de las tierras quien le vendió a Goitia los derechos del juicio. Tassano terminó entregando el terreno porque decidió que era muy probable que la municipalidad perdiera el juicio. Entonces firmó un convenio en favor de la concesionaria que hará el resistido shopping costero.
Tassano inició su gobierno en 2017 con un reclamo que era por un bañado, y terminó entregando una porción muy importante de terreno sobre la playa, que es de uso público, a un inversor privado. “El intendente decidió rendirse", sostienen los analistas, aunque para esto tenía que pedirle permiso al Concejo Deliberante. Tiene que pedirle y necesitaba dos tercios del Concejo y, aun así, el Concejo estaría yéndose también por fuera de la ley. “No estoy en contra de Tassano por posicionamiento político, estoy en contra porque está incumpliendo sus deberes como funcionario público al regalar un terreno de esa magnitud con semejante volumen de inversión pública", agregó a toda la cuestión el ex intendente Fabián Ríos.
Desde el foro vecinal que se muestra en contra de esas actitudes al menos poco claras en la costa, coinciden en "querer fomentar el turismo, la ocupación, la actividad económica; pero en una ciudad que sea para todos; no sólo para algunos", aclaran.
El escenario de las marcas cerveceras que auspician los paradores, los propietarios de esos lugares y las empresas vinculadas. Los permisos que se otorgaron y la forma que se dan esos lugares y las construcciones que se hacen; más el Shopping; brindan la sensación que toda esa zona, que debería ser para uso popular, se pretende convertirla en una zona VIP de Corrientes destinada solo para unos pocos.