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Prevención de ahogamientos para pequeños curiosos: Lo que los padres deben saber

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Crédito: 138117

Muchos niños pequeños, curiosos, activos y ansiosos por explorar sus alrededores se sienten atraídos por el agua. Brilla, hace ondas, salpica ¡e incluso puede hacer flotar las cosas! Pero no entienden que el agua puede ser peligrosa y no tienen edad suficiente para hacer lo necesario si se vieran en problemas. Por lo tanto, es fundamental protegerlos de los peligros del agua donde viven y donde vayan de visita.    


Primeros años de vida = mayor riesgo de ahogamiento que en cualquier otro momento

La seguridad en el agua es importante a cualquier edad, pero es particularmente importante para los niños pequeños. El ahogamiento es la causa principal de muerte por lesiones en niños de entre 1 y 4 años. Los niños pequeños pueden ahogarse en apenas una o dos pulgadas de agua (2,54 a 5,08 cm), y eso puede suceder rápido y en silencio.


La principal amenaza de ahogamiento que enfrentan las familias con niños pequeños es el acceso al agua inesperado y sin supervisión: piscinas, jacuzzis hidromasaje, bañeras, cuerpos de agua naturales (como un estanque) y agua estancada en los hogares. Por ejemplo, el 69 % de los ahogamientos entre niños de 4 años de edad o menos ocurren durante momentos no dedicados a nadar. 

 

Cree capas o niveles de protección para que su pequeño esté seguro

 

Para reducir el riesgo de ahogamiento y otras lesiones relacionadas con el agua en niños, la American Academy of Pediatrics (AAP) recomienda el uso de "capas o niveles" de protección. Cuando no se anticipa que los niños estén cerca del agua (momentos no dedicados a nadar), las barreras pueden ayudar a prevenir tragedias durante lapsos breves e inevitables de la supervisión, que son parte normal de la vida cotidiana. Cuando los niños están jugando en el agua o alrededor del agua, es fundamental supervisarlos de cerca y constantemente.


Revise los riesgos que podría ocasionar el agua en casa y donde vaya de visita


La prevención del acceso no previsto y sin supervisión al agua ha demostrado ser una de las formas más eficaces de reducir las muertes por ahogamiento de los niños pequeños. Comience con estos niveles de protección dentro de su casa y en los alrededores para ayudar a que el entorno de su pequeño sea más seguro.

 

Ponga un cerco o valla y asegure el perímetro de las piscinas

 

Las investigaciones sugieren que la instalación de cercos puede prevenir más de la mitad de la totalidad de ahogamientos de niños pequeños en las piscinas.  Las piscinas, incluyendo las inflables grandes que están sobre el suelo y demás tipos de piscinas temporales, deben estar totalmente rodeadas por un cerco en sus 4 lados. El cerco debe:


Tener al menos 4 pies de altura (1,20 m) y no tener aberturas por debajo ni entre las rejillas de más de 4 pulgadas de ancho (10,16 cm).

 

Separar totalmente la piscina de la casa.


Tener un portón que se cierre y tranque automáticamente, que abra hacia el lado opuesto de la piscina y con la tranca al menos a 54 pulgadas del suelo (1,37 m).


Mantenga el portón trancado en todo momento y revíselo con frecuencia para verificar que funcione. Mantenga los juguetes fuera del área de la piscina cuando no esté en uso para que los niños no sientan curiosidad e intenten atravesar la cerca en momentos no dedicados a nadar. Además, asegúrese de tapar y trancar siempre los jacuzzis, hidromasaje inmediatamente después de usarlas.

Elimine o cerque todos los demás riesgos acuáticos que haya en su patio.

 

Baños para aves, fuentes y estanques. Si bien estos pueden ser detalles hermosos para el paisaje o de adorno, trate de no instarlos y posponer su uso hasta que su hijo sea mayor.


Pozos y zanjas de riego o de drenaje. Tenga cuidado también de evitar que los niños accedan a agujeros abiertos para postes mientras se estén instalando estructuras como cercos, pisos de plataforma (porches), pajareras y mástiles de bandera.


Evite que su hijo pueda salir sin que nadie se percate.

 

Use portones de seguridad, trancas de puerta o cubiertas de pestillos para evitar que su pequeño salga o vaya al garaje sin que nadie se dé cuenta. Asegúrese de que los hermanos y demás miembros de la familia sepan que siempre deben cerrar las puertas al pasar para que los pequeños no los sigan.


Vacíe los recipientes con agua inmediatamente después de usarlos.

 

Nunca deje un recipiente con agua lleno y abierto sin atención. Cuando no los esté usando, asegúrese de desechar por completo los líquidos de recipientes tales como:


Baldes y cubos usados para limpiar o pintar


Piscinas para niños


Refrigeradores portátiles con hielo derretido (hieleras)


Tazones grandes con agua para mascotas


Cubos de basura o de reciclaje que podrían recolectar agua de lluvia

 

Bloquee del acceso no supervisado a los baños


El baño puede ser un lugar peligroso para los niños pequeños. Pueden caerse de cabeza en el inodoro o en una bañera llena de agua, o quemarse con agua demasiado caliente. Use cerrojos de seguridad para mantener los baños cerrados cuando no se estén usando. Como capa adicional de protección, instale cerrojos o trancas en las tapas de los inodoros y tenga en cuenta quitar el tapón del desagüe de la bañera cuando no esté en uso para evitar que se llene si un niño abriera el grifo.

 

Supervise de cerca y en forma constante cuando haya niños en el agua o en sus alrededores


Siempre que su pequeño esté en el agua o cerca, préstele su atención absoluta. Es importante evitar hacer cosas que le dificulten mantenerse concentrado, como usar el celular, trabajar en el jardín o beber alcohol.


Aplique la supervisión táctil cuando los niños estén en el agua o cerca de ella


La AAP recomienda tener a los niños al alcance de la mano, pudiendo así aplicar la "supervisión táctil", ya sea a la hora del baño o a la hora de nadar. La mayoría de los niños que se ahogan dentro de su casa lo hacen en tinas de baño, por lo general durante una interrupción de la supervisión del adulto. A la hora de nadar, entre al agua con su pequeño. Si tiene que salir, lleve a su hijo consigo, aún si hubiera guardavidas.


Asigne a un "vigilante del agua"


Asigne un vgilante del agua, un adulto que preste atención constante a los niños en el agua.


Si usted es el vigilante del agua, asegúrese de:


Guardar s celular


No distraerse con otras actividades


Vigilar aunque haya salvavidas


Turnarse con otros adultos para descansar

 

En especial durante fiestas o días de campo junto a una pileta, rio, laguna, cuando es fácil distraerse, asigne a un "vigilante del agua" para estar constantemente vigilando a los niños. Túrnense, pasando una tarjeta de asignación para la tarea de vigilante del agua al siguiente adulto responsable después de un determinado tiempo (por ejemplo, 15 minutos).


Esté preparado para responder


Sepa cómo responder cuando haya un problema. Todo el mundo, incluyendo a padres, cuidadores y niños mayores, deben aprender RCP (reanimación cardiopulmonar) y técnicas de rescate seguro para responder ante un accidente de ahogamiento. ¡La seguridad en el agua es un asunto que concierne a toda la familia!


Recuerde


Tenga siempre presente la seguridad de su pequeño cuando estén cerca del agua, tanto en casa como en casas de amigos, familiares y cuidadores, y en sitios donde se alojen durante viajes familiares. Evite el acceso sin supervisión durante momentos no destinados a nadar y supervise atentamente y en forma constante cuando estén en el agua o cerca. Asegúrese de hablar con su pediatra, en las visitas de control de su hijo, sobre cómo proteger a los niños contra los peligros comunes del agua.

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