Desde 2017 la Provincia dispone de un grupo especial de seguridad para el recorrido de la zona de la costanera y las playas correntinas. Este año, a diferencia de los anteriores, permaneció realizando recorridas sobre todo en la costanera. Con la habilitación de las playas públicas, este medio pudo confirmar que alistan volver a ampliar la cantidad de personas que se desempeñará en el grupo especial.
Se los suele identificar durante el verano por llevar pantalones cortos y chombas con la descripción Policía Turística. Lo cierto es que, creado hace tres años, logró generar una buena comunicación con quienes disfrutan de una de las zonas más lindas de esta capital y por ende, una de las que mayor cantidad de turistas concentra.
Fuentes policiales consultadas por este medio remarcaron la importancia de la Policía Turística, cuyo personal cuenta con capacitaciones especiales entre las que se encuentran, idiomas, recorridos turísticos y maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). El grupo dispone además de una camioneta, bicicletas, motos y cuatriciclos para movilizarse en la zona de arena. El objetivo durante los últimos años fue dotar a la zona costanera de la ciudad de servicios y sobre todo que quienes los utilicen se sientan seguros.
Según los datos a los que pudo acceder este medio, en el último año las cifras por arrebatos en la zona de playas descendió de manera muy importante.
Entre las principales tareas que realizarán, desde el área consultada destacaron que lo primordial es la seguridad en las playas Arazaty I y II e Islas Malvinas I y II, además del control de ingresos con bebidas alcohólicas y la posibilidad de brindar información turística a quienes lo requieran. “El objetivo es que la persona se pueda acercar para solicitar ayuda o realizar preguntas. También reciben asistencia sobre situaciones de inseguridad”, explicó quien estará a cargo del grupo.
Finalizando la temporada baja, se estima que en algunas semanas los patrullajes se incrementen al igual que la cantidad de personal destinado.
“En el caso de sufrir un arrebato, la persona se debe acercar a la Policía que se encargará del traslado hasta la comisaría más cercana para que realice la denuncia, y en el caso de necesitar ayuda médica se lo llevará al hospital”, especificaron desde el área.
Respecto a los resultados del año pasado, el comisario destacó que no se registraron denuncias por robos y se logró controlar el consumo de bebidas alcohólicas en la zona de playas. “La gente adoptó con muy buenas ganas las directivas del personal”, explicó.