Un grupo de pescadores de San Antonio de Areco, provincia de Buenos Aires, se prepararon para una gran jornada en la localidad de Alejandra, en el departamento San Javier (Santa Fe). Su idea era conseguir el tan ansiado surubí o algún dorado de buen porte, habituales en esta época del año.
Amantes de la pesca deportiva (con devolución), Jonatan Genoud, Adrián Cerase, Germán Scarano y Germán Miranda, acompañados por el guía Williams Cabrera, tiraron los anzuelos al agua y esperaron el pique mientras compartían diferentes anécdotico.
De pronto, uno de ellos sintió el tan esperado arqueo de la caña y sabía que era una especie de gran tamaño. Al recoger la tanza del reel, enseguida supo que no era un pez común, por el peso y por la dificultad para traerlo. Como todo buen pescador, sabía que se podía tratar de una raya ya que esta especie cuando es capturada suele pegarse con sus aletas en el lecho del río. Luego de pelear por más de tres horas para sacarlo del agua, se encontraron con la raya (Potamotrygon magdalenae, nombre científico) de un tamaño gigantesco y que terminó pesando 160 kilos.